Mundo

La famosa ciudad de Sudamérica que volvió tras más de 20 años sepultada bajo 10 metros de agua

Esta ciudad de América del Sur fue olvidada durante 20 años y hoy se convierte en un atractivo turístico que vuelve a la vida

Hay ciudades que nacen, crecen y desaparecen con el paso del tiempo. Sin embargo, pocas tienen una historia tan extraordinaria como esta de América del Sur. Más que una ciudad fantasma, es un símbolo de resistencia y memoria.

Las ruinas de esta ciudad recuerdan una tragedia que marcó a toda una comunidad, pero también muestran cómo un lugar que parecía perdido para siempre logró volver a la vida después de permanecer décadas bajo el agua.

Ciudad de Villa Epecuén (1)

La famosa ciudad de Sudamérica que volvió tras más de 20 años sepultada bajo 10 metros de agua

Se trata de la ciudad de Villa Epecuén, una localidad de la provincia de Buenos Aires que permaneció sumergida durante más de dos décadas y que, contra todo pronóstico, volvió a emerger de las aguas para convertirse en uno de los destinos más sorprendentes de Argentina. Ubicada junto al lago Epecuén, esta villa turística fue durante gran parte del siglo XX un importante centro termal. Sus aguas saladas, reconocidas por sus propiedades terapéuticas, atraían a miles de visitantes cada año.

Todo cambió en noviembre de 1985. Una combinación de intensas lluvias y una fuerte sudestada elevó el nivel del lago hasta superar el sistema de contención que protegía a la ciudad. El agua comenzó a avanzar sobre las calles y, en cuestión de días, obligó a los vecinos a abandonar sus hogares. La inundación continuó creciendo hasta cubrir completamente el pueblo, que terminó sepultado bajo cerca de 10 metros de agua salada.

Ciudad de Villa Epecuén (2)

La ciudad aristocrática que el agua se llevó

Durante más de 20 años, la ciudad de Villa Epecuén permaneció oculta bajo la superficie. Lo que alguna vez fue un próspero destino turístico quedó convertido en un recuerdo para quienes tuvieron que marcharse. Sin embargo, la naturaleza volvió a sorprender. A partir de 2009, una prolongada sequía y el descenso del nivel hídrico permitieron que las ruinas comenzaran a reaparecer lentamente.

Lo que emergió fue un paisaje tan impactante como fascinante. Las construcciones de esta ciudad, cubiertas por una gruesa capa blanca de sal, parecían formar parte de otro mundo. Árboles petrificados, calles vacías y edificios destruidos por el agua y el tiempo crearon una imagen casi apocalíptica que rápidamente despertó el interés de viajeros, fotógrafos y documentalistas de distintas partes del mundo.

Temas relacionados: