El director General de Escuelas, José Thomas, explicó que en el 2019 el nivel de deserción era muy alto y ya preocupaba a las autoridades educativas, pero desde la pandemia la situación fue diferente, y hoy se refleja con casi 10 mil alumnos más que antes. Además, dijo que en promedio Mendoza está mejor que a nivel nacional.
José Thomas aseguró que durante la pandemia no hubo un abandono masivo en las escuelas
"En el 2019 había niveles de deserción muy altos. Hoy la secundaria tiene casi 10 mil alumnos más que en el 2019, lo que quiere decir que nosotros no perdimos alumnos en la pandemia", aunque sostuvo que hay que esperar que termine marzo, cuando los chicos rindan las materias adeudadas, para conocer los niveles reales de abandono.
El otro problema que hay es que "la mayoría de los chicos no llega al egreso efectivo, es decir la edad y el tiempo en que egresan, pero estamos mejor que a nivel nacional", aunque hasta el momento no tienen números precisos.
Trayectorias débiles y repitencia
"En estos años de pandemia se viene trabajando mucho en la importancia en que los chicos aprendan, más allá de la repitencia o no repitencia. El cambio es que en este mes de marzo se extiende el tiempo para que los chicos de secundaria recuperen los saberes que no tienen. Los que deben hasta 5 materias tienen marzo para sacar 2 materias y pueden pasar de año con 3 materias adeudadas. Si no quedan en permanencia, es decir que no pueden pasar de año", dijo Thomas sobre las escuelas orientadas.
Respecto a los colegios técnicos "hay un margen de más espacio curriculares que tiene que ver con la cantidad de espacio de las escuelas técnicas que son alrededor de 14 y ahí le damos un poco más de tiempo".
"Para esto, estamos poniendo a disposición de los alumnos para su recuperación de saberes 3.700 horas desde el 1 de marzo y durante todo el año, con una inversión importante, que apunta a acompañar a las trayectorias débiles. No es que el chico le quedan esas materias y no pasa nada, sino que hay todo un dispositivo para acompañar a esos chicos para que aprendan", detalló el funcionario de educación.
"En el mundo la repitencia no significa mayores aprendizajes ni mayor exigencia, sino que para lograr resultados distintos hay que hacer las cosas distintas. Lo que buscamos nosotros es un fuerte apoyo a las trayectorias educativas débiles, a los que no logran tener los aprendizajes en los tiempos o clases comunes. En la primaria hacemos lo mismo, tenemos todo un fortalecimiento a las trayectorias débiles con las jornadas extendidas que arrancan el lunes para 30 mil chicos", indicó.
Poca lectura
El director General de Escuelas, José Thomas, sostuvo que el 25% de los alumnos llegan a la secundaria sin saber leer o sin tener comprensión de texto, y que eso es culpa de un sistema que con anterioridad no ponía foco en el aprendizaje. Por esto es que, tanto en primaria como en secundaria, la DGE apunta a nuevas formas de enseñar y a dar mucho más apoyo a los chicos que tienen más dificultades en su aprendizaje.
"El censo de fluidez lectora del año pasado nos dio que el 25% no tenía la fluidez correspondiente a su nivel, de hecho, era crítico el nivel que tenían. Y eso es real, un chico que no tienen fluidez lectora, no tiene comprensión lectora y no tiene posibilidad de atravesar la secundaria", dijo Thomas a Radio Nihuil.
Pero ante este resultado del censo, el titular de la DGE indicó: "El año pasado, con 5 meses con intervenciones pedagógicas individuales que hicimos, logramos que el 50% de los chicos que estaban en ese nivel crítico, mejoraran y salieran del ese nivel y avanzaran al siguiente. Ahí nos damos cuenta que con políticas individuales de tratamiento a las trayectorias débiles se logran aprendizajes, que de otra manera no se logran".
Thomas hizo hincapié en que "tenemos un sistema anclado del siglo pasado, los estatutos docentes son de hace 60 años, las formas de trabajo son similares y nos costó mucho ponernos a la altura de estos tiempos".
Y agregó: "Me parece que llegó el momento, y con la luz de la pandemia, de tomar esto seriamente como sociedad, y proponer y hacer los cambios que hay que hacer para que un chico tenga las capacidades que necesita en este siglo. Por eso hablamos más de capacidades que de contenidos, necesitamos que los chicos adquieran habilidades blandas, que tengan razonamiento matemático, pensamiento científico, comprensión lectora, pero también muchas habilidades blandas, ya los contenidos no son tan importantes como hace 70 o 60 años. Hoy los contenidos están en Google. Lo que hay que saber es poder procesarlos, tener pensamiento crítico, poder tomar decisiones, poder reflexionar".
Explicó que ese es el cambio que se está dando en Mendoza: "Estamos haciendo un gran fortalecimiento y de aprendizajes basados en proyectos con metodologías más activas que hace que los chicos sean los partícipes de su aprendizaje y quienes generan su propio aprendizaje. Ahora necesitamos normativas que acompañen ese camino".




