Sin embargo, el proyecto, que promete convertirse en el puente con el tramo suspendido más largo del mundo, volvió a quedar en el centro de una fuerte polémica.
Italia quiere construir el puente más largo del mundo, pero una investigación por corrupción amenaza la megaobra
La infraestructura tiene un costo estimado de 13.532 millones de euros y está financiada principalmente con fondos públicos. El puente contempla un tramo central de 3,3 kilómetros y torres de casi 400 metros de altura. Sin embargo, detrás de sus dimensiones récord hay una disputa que involucra a la Justicia, organismos de control, ambientalistas y sectores políticos.
En junio de 2026, la Fiscalía de Roma abrió una investigación por presunta corrupción y revelación de secretos oficiales vinculada al proyecto. Tres personas quedaron bajo investigación, entre ellas un exintegrante de alto rango de la Corte de Cuentas italiana, un abogado que había formado parte del directorio de la empresa encargada del puente y un empresario.
Italia quiere unir Sicilia con Europa con un puente récord: la megaobra de 13.500 millones que quedó bajo investigación
Según los investigadores, se habría intentado influir en el examen que debía realizar la Corte de Cuentas sobre el proyecto definitivo. La empresa Stretto di Messina, responsable del proyecto, aseguró que es completamente ajena a los hechos investigados y manifestó su disposición a colaborar con las autoridades.
El conflicto tampoco se limita a la investigación judicial. En julio, la CGIL presentó una denuncia ante la Corte de Cuentas para que se determine si el uso de los fondos públicos destinados al puente podría haber provocado un perjuicio para el Estado. El sindicato cuestionó que el costo de la obra ya supere los 13.500 millones de euros.
Los ambientalistas también rechazan la construcción. Greenpeace sostiene que el puente podría afectar ecosistemas protegidos del estrecho y cuestiona el impacto de una infraestructura de semejante escala sobre una zona de gran biodiversidad.
A pesar de las críticas, el Gobierno italiano mantiene su intención de construirlo. En 2026 se aprobaron nuevas medidas para avanzar con el proyecto y se confirmó su financiación. Además, el Tribunal Administrativo Regional del Lazio rechazó recursos presentados por organizaciones ambientalistas y autoridades locales contra diferentes autorizaciones de la obra.
En pocas palabras
- Megaobra italiana: Investigan irregularidades en la construcción de un puente récord sobre el Estrecho de Mesina.
- Corrupción y polémica: Una pesquisa judicial por presunta corrupción y denuncias sindicales y ambientalistas amenazan el avance del proyecto.
- Avance oficial: A pesar de las controversias, el gobierno italiano ratifica su intención de continuar con la financiación y construcción de la obra.


