Hay un pequeño pueblo rural ubicado muy cerca del popular balneario de Papudo que muchos turistas descubren casi por casualidad cuando buscan alternativas menos concurridas. Este lugar se encuentra en la comuna chilena de La Ligua, Región de Valparaíso, y está a solo 15 minutos en auto desde el centro de Papudo por caminos pavimentados y de tierra en buen estado.
Este pueblo es reconocido localmente por tener acceso directo a playas extensas, con arena fina, dunas naturales y poco desarrollo inmobiliario. Estas costas se mantienen casi vírgenes gracias a que no cuentan con grandes construcciones ni comercio masivo, lo que las diferencia de los balnearios cercanos que en verano se llenan de gente y vehículos.
El pueblo al norte de Papudo
Una de las playas más destacadas es Longotoma, que se extiende por varios kilómetros con olas moderadas y sectores ideales para caminar, pescar o simplemente descansar. Es de libre acceso, con estacionamiento natural en la orilla y sin cobro de entrada. En temporada alta pueden llegar algunas familias, pero rara vez se satura, lo que permite disfrutar del mar en calma y con espacio amplio.
El pueblo en sí tiene alrededor de 2.000 habitantes y mantiene un perfil agrícola y residencial. Hay parcelas de cultivo de hortalizas, paltas y frutales, junto con algunas casas de veraneo que se han construido en los últimos años. Los servicios son básicos: minimarkets, panaderías, una posta de salud y restaurantes sencillos que sirven empanadas, pescados fritos y asados. No hay grandes hoteles ni malls, lo que preserva el ambiente rural y familiar que atrae a turistas que buscan desconexión.
Para llegar desde Papudo, se toma la ruta que pasa por Los Molles y luego se desvía hacia el interior por un camino bien señalizado. El trayecto es corto y permite combinar la estadía en el balneario con visitas diarias a estas playas más tranquilas. Muchos alquilan cabañas o departamentos en Papudo y usan el pueblo como base para explorar la costa norte de Petorca sin las multitudes.
Este pueblo a minutos de Papudo ofrece playas casi vírgenes que contrastan con los balnearios más turísticos de la zona. Su cercanía, acceso fácil y entorno natural lo convierten en una alternativa real para quienes quieren mar, arena y tranquilidad sin renunciar a la comodidad de estar cerca de servicios.





