Creencias

El país que es potencia económica a nivel mundial y le tiene miedo al número 4

Hay países en donde existe un verdadero terror hacia el número 4 por una antigua creencia. De qué se trata y por qué

No solamente ocurre en los ascensores. En edificios de departamentos, hospitales y otros tantos lugares, no existe el número 4. O, mejor dicho, se lo evita. Algo muy parecido a lo que ocurre en algunos lugares de Occidente con el número 13 y que tiene que ver con la denominada tetrafobia.

Es tan fuerte lo que ocurre con el número 4 en países como Japón y Corea del Sur que prácticamente llega a influir en el diseño urbano, en el mercado inmobiliario e incluso en las multinacionales que se instalan en estos países.

El juego de palabras que desató la fobia

¿De dónde sale semejante rechazo por una cifra tan cotidiana como es el número 4? La explicación no es religiosa ni esotérica: es puramente fonética. En chino mandarín, la palabra cuatro (sì) suena casi calcada a la palabra muerte (s), apenas diferenciadas por una sutil variación de entonación.

Esa coincidencia macabra no tardó en cruzar fronteras. Por la enorme influencia histórica del idioma chino en la región, el tabú se desparramó hacia el japonés (donde se pronuncia shi), el coreano (sa) y el vietnamita (t). En todos estos idiomas, pronunciar el número 4 suena exactamente igual que invocar a la muerte. Pronunciarlo en un hospital, regalar un set de cuatro tazas o agendar una reunión laboral un día cuatro puede tomarse como un mal augurio o directamente como una falta de respeto imperdonable.

Edificios mutilados que no se venden

El impacto en la vida cotidiana roza el asombro para cualquiera que mire la escena con ojos occidentales. En ciudades como Hong Kong o Taipei, los desarrolladores inmobiliarios saben que vender un departamento ubicado en el cuarto piso es una tarea más que complicada, ya que la gente no los quiere y el metro cuadrado se desploma.

Frente a esto, han creado un sistema alternativo, en donde se salta del 3 al 5 o se coloca la letra F, por la inicial en inglés de "four". Algo similar ocurre en edificios o torres altas, en donde no solo desaparece el 4, también ocurre con aquellos números que lo contengan, como el 14, 24, 34, etc.

El terror corporativo: cuando la tecnología toma nota

Las empresas occidentales tardaron años en entender que la superstición no era un chiste. Hoy, ningún gigante de la electrónica o el automotriz se anima a lanzar un modelo con el número 4 impreso en la caja si pretende venderlo en Corea del Sur o Japón.

Ejemplos sobran en la industria tecnológica. Marcas de teléfonos celulares han saltado de su versión 3 directo a la 5 para esquivar el boicot espontáneo de los usuarios. Fabricantes de cámaras fotográficas profesionales como Sony o Canon evitaron históricamente bautizar sus series insignias con el 4, y las aerolíneas asiáticas directamente borran esa fila de sus aviones comerciales para no sentar a pasajeros sugestionados antes de despegar.

En otras palabras, hasta naciones muy poderosas como Japón, pueden creer en las supersticiones y seguir siendo una potencia económica.

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