En el corazón de las Sierras Centrales de San Luis existe un pequeño pueblo que parece detenido en el tiempo y que guarda una particularidad difícil de encontrar en otro destino argentino: los turistas pueden buscar oro en un río y llevarse las pequeñas partículas que encuentran como recuerdo.
Se trata de La Carolina, ubicada a unos 80 kilómetros al norte de la ciudad de San Luis, a 1.600 metros sobre el nivel del mar y al pie del cerro Tomolasta. El pueblo tiene aproximadamente 300 habitantes y fue elegido en 2023 por ONU Turismo entre los mejores pueblos turísticos del mundo mediante el programa Best Tourism Villages.
El lugar mantiene calles empedradas y construcciones de piedra autóctona, mientras que los vehículos quedan en el ingreso debido a su modalidad de Pueblo Peatonal.
El pueblo La Carolina y la búsqueda de oro en el Río Amarillo
La actividad que concentra buena parte de la atención turística se desarrolla en el Río Amarillo, también conocido como río Las Invernadas. Allí se practica la búsqueda artesanal de oro con una batea, un recipiente cónico utilizado para separar los sedimentos.
Los visitantes, acompañados por guías e instructores, recogen arena del lecho y realizan movimientos circulares dentro del agua. Como el oro tiene mayor peso que la arena y las piedras, los materiales más livianos se eliminan y las partículas doradas permanecen en la batea.
Según prestadores turísticos autorizados por la Secretaría de Turismo, se trata de pequeñas partículas de oro nativo de entre 17 y 22 quilates.
Y hay un detalle que vuelve todavía más particular la excursión: lo que encuentra el visitante puede llevárselo como recuerdo, pegado en una tarjeta.
Minas, historia y un reconocimiento internacional
La historia de La Carolina está directamente ligada al oro. El pueblo fue fundado formalmente en 1792 por el Marqués de Sobremonte, entonces gobernador intendente de Córdoba del Tucumán, luego virrey. El descubrimiento de yacimientos de oro nativo había provocado la llegada de más de 3.000 mineros a la región.
La experiencia puede completarse con excursiones por antiguos túneles mineros, algunas de hasta 300 metros de recorrido, además de caminatas por el cerro Tomolasta.
El patrimonio del pueblo también incluye el Museo de la Poesía Manuscrita, dedicado a Juan Crisóstomo Lafinur, y un laberinto de piedra construido en su homenaje.
Así, entre antiguos túneles, paisajes serranos y el brillo de pequeñas partículas doradas, La Carolina conserva una tradición minera que hoy se transformó en una curiosa experiencia turística.
En pocas palabras
- La Carolina: pueblo de San Luis donde turistas buscan oro en el Río Amarillo y se lo llevan como recuerdo.
- Reconocimiento: fue elegido por ONU Turismo entre los mejores pueblos turísticos del mundo en 2023.
- Experiencia: combina la búsqueda artesanal de oro con visitas a antiguas minas y su patrimonio histórico.



