El anturio es una de las plantas de interior más buscadas gracias al brillo de sus hojas y la vistosidad de sus flores. Sin embargo, lograr que florezca con fuerza antes de la llegada de la primavera suele requerir un aporte extra de nutrientes. Por este motivo, a continuación aprenderás a preparar un potente abono casero con un ingrediente que seguro tenés en el cajón de las verduras.
Pocos lo saben: la desconocida verdura que potencia el crecimiento del anturio
En lugar de recurrir a fertilizantes químicos costosos que podemos comprar en un vivero, existe una alternativa casera, económica y ecológica que recomiendan especialistas en jardinería: la remolacha. Según cuentan los expertos de Cuerpo y Mente, esta verdura cuenta con un perfil nutricional que estimula el desarrollo integral de la planta, fortaleciendo desde las raíces hasta los brotes más jóvenes.
El éxito de este abono casero radica en la riqueza de sus componentes. Al hervir la remolacha, el agua absorbe minerales esenciales como el hierro, el calcio, el magnesio, el potasio y el fósforo. Este último mineral es el responsable directo de activar y multiplicar la aparición de nuevas flores.
Por otro lado, el potasio se encarga de robustecer el sistema radicular, por lo cual unas raíces sanas y fuertes garantizarán que el anturio absorba el agua y el alimento de manera mucho más eficiente. Asimismo, la betaína, el pigmento que le otorga el característico color rojo intenso al vegetal, aporta una alta dosis de nitrógeno, un elemento crucial para acelerar el crecimiento de la planta
Además de nutrir directamente al anturio, un abono casero de remolacha beneficiará la vida del sustrato. Los azúcares y carbohidratos naturales de dicha verdura sirven de alimento para los microorganismos positivos del suelo. Estas bacterias y hongos descomponen la materia orgánica, manteniendo la tierra saludable y facilitando que la planta asimile los nutrientes.
Cómo preparar un abono casero para el anturio
La elaboración de este abono casero se realiza en pocos pasos:
- Cortar una o dos remolachas en trozos pequeños, colocarlas en una olla y cubrirlas por completo con agua
- Llevar a ebullición y cocinar a fuego lento durante una hora hasta que el vegetal esté blando
- Procesar todo el contenido en una licuadora
- Colar la mezcla para separar los residuos sólidos, conservar únicamente el líquido concentrado y dejar que se enfríe por completo
Para utilizarlo, el abono casero debe almacenarse en un frasco de vidrio limpio. Al momento de regar, es fundamental diluir una parte de este concentrado de remolacha en tres partes de agua limpia. Aplicando este riego nutritivo cada 15 días, el anturio recibirá un estímulo natural que activará su floración en muy poco tiempo, llenando el hogar de colores intensos.






