Polémica climática

"El aguanieve no existe": la afirmación de un meteorólogo que generó polémica

Una ola polar afecta a gran parte del país y la nieve se hizo presente pero en otras ha caído "aguanieve". Un meteorólogo afirma que el "aguanieve" no existe

El profesional norteño aseveró que lo que está cayendo en gran parte del país donde la ola polar se hace sentir no es "aguanieve". Un término muy común y usuado por los medios de comunicación a lo largo y ancho del país.

El meteorólogo Cristofer Brito, oriundo de Aguilares, provincia de Tucumán, publicó una explicación en sus redes sociales que rápidamente se volvió viral y generó cientos de comentarios, muchos de ellos con humor.

"Lo que cae del cielo es lluvia. Aguanieve no existe; o es lluvia o es nieve. Para que se den los fenómenos de lluvia combinada con nieve, la temperatura debe ser menor a 3 grados", escribió el especialista, quien además recordó que, al momento de su publicación, en la llanura tucumana la temperatura rondaba los 10 °C, muy lejos de los valores necesarios para ese tipo de precipitación.

La publicación superó los miles de reacciones y abrió un divertido intercambio entre sus seguidores. "Hacele entender a mi abuela que siempre dice: ’está meta caer aguanieve’", comentó un usuario. "Profe, usted no le va a venir a decir a mi mamá que no es aguanieve", escribió otra seguidora entre risas.

Nieve y aguanieve: cómo son y cuáles son sus diferencias

La diferencia entre la nieve y el aguanieve radica principalmente en sus procesos de formación y sus características físicas al llegar a la superficie. Ambos tipos de precipitación se forman en condiciones de bajas temperaturas, pero la interacción de las capas de aire frío y cálido a diferentes altitudes determina si caerá nieve o aguanieve.

  • La nieve se forma cuando el vapor de agua en la atmósfera se congela y se convierte directamente en cristales de hielo, que se agrupan para formar copos de nieve. Este proceso ocurre completamente en temperaturas bajo cero, desde las nubes hasta el suelo. Los copos de nieve caen por una atmósfera fría, sin pasar por una capa de aire cálido que pudiera derretirlos. Por lo tanto, la nieve llega al suelo en su forma sólida, creando una capa blanca y esponjosa que es característica del invierno.
  • La aguanieve es una combinación de nieve y gotas de agua. Se forma en una atmósfera donde hay una mezcla de temperaturas frías y cálidas. Inicialmente, los cristales de hielo se forman en las nubes, igual que en el caso de la nieve. Sin embargo, al descender, estos cristales pasan por una capa de aire más cálido, lo que provoca que se derritan parcialmente. Luego, al atravesar nuevamente una capa de aire frío cerca del suelo, los copos parcialmente derretidos no tienen tiempo suficiente para recongelarse completamente. Como resultado, la precipitación llega al suelo en forma de pequeñas bolitas de hielo mezcladas con agua, conocidas como aguanieve.

Las diferencias en la consistencia y el comportamiento de la nieve y el aguanieve también son notables. La nieve es suave y ligera, lo que permite que se acumule fácilmente en el suelo, formando una capa uniforme que es relativamente fácil de remover y gestionar.

Además, debido a su estructura, la nieve tiene un efecto aislante y puede ser menos resbaladiza que el agua y el hielo.

En contraste, la aguanieve, al contener una mezcla de agua y hielo, tiende a ser más densa y puede acumularse en una capa que se vuelve rápidamente resbaladiza y peligrosa al congelarse en superficies frías. Esto hace que la aguanieve sea más difícil de manejar y más peligrosa para el tráfico y los peatones.

Fuente: ecologiaverde.elperiodico.com y contextotucuman.com

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