Un impactante descubrimiento tuvo lugar en Chile, arrojando luz sobre los peligros extremos que enfrentaban los habitantes de la región hace más de un milenio. Aunque los restos se recuperaron originalmente en la década de 1970 cerca de la ciudad de El Salvador, un nuevo análisis forense completado recientemente permitió comprender la verdadera historia detrás de este hallazgo. El cuerpo, preservado de manera natural por la aridez del desierto, pertenece a un hombre que encontró un final violento y repentino.
Descubrimiento en Chile revela la grotesca muerte de una momia de hace mil años
Un reciente descubrimiento permitió reconstruir el final de un trabajador de hace 1.100 años, fallecido tras un derrumbe en el desierto de Atacama
La momia corresponde a un individuo de sexo masculino que tenía entre 25 y 40 años al momento de su muerte. Las pruebas de radiocarbono ubicaron su existencia en el Período Intermedio Tardío, una época de transición entre el colapso del Imperio Wari y el surgimiento del Imperio Inca. A diferencia de los entierros ceremoniales tradicionales, la disposición de este cuerpo y sus lesiones contaron una historia laboral trágica, vinculada directamente a la extracción de recursos en una mina de turquesas.
Detalles forenses del descubrimiento
Para determinar la causa exacta del fallecimiento sin dañar los tejidos, los investigadores del Museo Nacional de Historia Natural de Santiago utilizaron tomografías computarizadas y rayos X. Las imágenes resultantes mostraron un trauma contundente masivo. El hombre sufrió fracturas graves en la columna vertebral, costillas, clavículas y omóplatos, además de una fractura en la pierna izquierda. Estas heridas resultaron consistentes con el impacto de una gran carga de rocas cayendo desde la altura.
La posición del cuerpo y la naturaleza de las lesiones indicaron que la víctima se encontraba agachada, posiblemente trabajando con martillos de piedra o intentando protegerse la cabeza con los brazos en el último segundo. El derrumbe del techo de la mina provocó el colapso de su caja torácica y daños severos en la médula espinal, lo que causó la muerte de forma casi instantánea, dejando su cuerpo atrapado bajo los escombros durante siglos.
El contexto de la minería antigua
Junto a los restos humanos, los arqueólogos recuperaron un ajuar que incluía un arco, flechas y un kit de rapé con sustancias alucinógenas, elementos que confirmaron su estatus y costumbres locales. La minería de turquesa era una industria vital en el desierto de Atacama, donde se extraían piedras semipreciosas para confeccionar cuentas y realizar intercambios comerciales a través de extensas redes viales.
Este caso destacó por las condiciones del sitio del accidente. Mientras que muchas explotaciones antiguas eran a cielo abierto, el yacimiento de El Salvador contaba con galerías subterráneas que aumentaban el riesgo de colapso. Sin los soportes estructurales ni las medidas de seguridad modernas, el minero quedó a merced de la geología inestable, convirtiéndose en un testimonio silencioso de los riesgos laborales del pasado.






