En las montañas de la provincia de Teruel, en Aragón, España, existe una historia real que refleja las consecuencias de la despoblación rural. Sus protagonistas son Martín Colomer y Sinforosa Sancho, un matrimonio que pasó más de cuatro décadas viviendo prácticamente solo en La Estrella, una pequeña pedanía perteneciente al municipio de Mosqueruela.
Durante años fueron sus únicos habitantes permanentes, mientras las casas quedaban vacías y las calles perdían la actividad que habían tenido generaciones atrás. La Estrella llegó a tener cerca de 300 habitantes durante la década de 1940. Sin embargo, a lo largo del siglo XX, muchas familias abandonaron el lugar en busca de trabajo, mejores comunicaciones, educación y servicios sanitarios.
Todos se marcharon en busca de una vida mejor, pero ellos se quedaron en la montaña
Este fenómeno formó parte de la despoblación que afectó a numerosas zonas rurales del interior de España. Sinforosa había nacido en La Estrella, mientras que Martín procedía de una masía de los alrededores de Villafranca del Cid, en Castellón. Allí en la montaña construyeron su vida familiar y criaron a su hijo.
Cuando los vecinos comenzaron a marcharse, ellos decidieron permanecer en su hogar. En 2014, llevaban entonces aproximadamente 37 o 38 años viviendo solos. Su vida cotidiana requería un esfuerzo considerable. Durante años vivieron sin agua corriente y obtenían electricidad mediante placas solares.
La aldea de montaña que pasó de tener 300 habitantes a quedarse con solo dos
Recogían agua de una fuente, trabajaban en el huerto y cuidaban de sus animales. Martín también se ocupaba de comprar provisiones y mantener algunas tareas relacionadas con el entorno del pueblo, mientras Sinforosa atendía el corral y alimentaba a los gatos que frecuentaban la localidad.
En diciembre de 2018, su historia alcanzó una gran difusión cuando protagonizaron una campaña navideña de Land Rover. La empresa iluminó las calles de La Estrella para celebrar la Navidad junto al matrimonio, que llevaba décadas pasando estas fechas prácticamente sin vecinos. El anuncio convirtió su historia en un símbolo de la España rural despoblada.
Sin embargo, en febrero de 2023, la edad y los problemas de salud hicieron que abandonaran definitivamente su residencia. Martín tenía 88 años y Sinforosa, 89. Se trasladaron a la provincia de Castellón para vivir cerca de su hijo.
En pocas palabras
- Despoblación rural: Un matrimonio vivió más de 40 años aislado en la montaña de La Estrella, Teruel.
- El pueblo fantasma: La aldea, que llegó a tener 300 habitantes, hoy es un símbolo de la España vaciada.
- Traslado forzado: Afectados por la edad y problemas de salud, dejaron su hogar en 2023.


