Para mantener la menta vigorosa, aromática y con una producción constante, el secreto no está solo en el riego, sino en la precisión del corte cuando se la poda.
El momento clave para realizar la poda de rejuvenecimiento es a fines del invierno o principios de la primavera, justo antes de que comience su brotación masiva: en esta etapa se rebajan los tallos secos a pocos centímetros del suelo para estimular el nacimiento de brotes fuertes.
Luego, a fines de la primavera o comienzos del verano, resulta fundamental aplicar una poda de mantenimiento y despunte para retirar los botones florales antes de que abran, lo que evita que las hojas pierdan intensidad aromática y vuelvan su sabor amargo.
La menta es una de las plantas aromáticas más populares en los hogares argentinos. Su versatilidad en la cocina, su fragancia y sus propiedades medicinales la convierten en una planta favorita tanto para cultivadores experimentados como para aficionados.
La menta es una planta perenne vigorosa que prospera en suelos livianos con buen drenaje. Prefiere un sitio húmedo pero bien drenado, imitando su hábitat natural a lo largo de las orillas de los arroyos.
El cuidado de la menta es relativamente sencillo: si se planta al aire libre, es recomendable utilizar un mantillo ligero para mantener la tierra húmeda y las hojas limpias.
En cuanto a las plantas de interior, se debe regar regularmente para mantener la tierra uniformemente húmeda.
Menta: cuál es la mejor época para podarla
Una planta de menta puede cosecharse dos o tres veces durante una temporada, recolectando hojas frescas según sea necesario. Sin embargo, es necesario realizar tareas específicas de poda según el momento del año:
Poda de mantenimiento: este tipo de poda no solo mejora el aspecto de la planta, sino que también aumenta la luz y la ventilación, lo que ayuda a prevenir enfermedades y promueve un crecimiento vigoroso.
Para realizar esta poda, utiliza tijeras de podar manuales afiladas y esterilizadas para hacer cortes precisos y evitar dañar la planta.
Poda para fomentar el crecimiento: algunos jardineros optan por eliminar los botones florales antes de que se abran, permitiendo que la planta concentre su energía en la producción de hojas en lugar de flores.
Además, se recomienda realizar una poda más exhaustiva a finales del invierno o principios de la primavera, cuando aparecen nuevos brotes basales.
Poda para controlar el crecimiento invasivo: una buena práctica es cortar la planta a ras de tierra a finales de verano antes del invierno, lo que ayudará a mantener su crecimiento bajo control.
Durante la primavera, se pueden realizar varios cortes, aproximadamente uno al mes, para fomentar la aparición de nuevas hojas sin permitir que la planta crezca de manera desmedida.
Fuente: meteored.com.ar
En pocas palabras
- Época de poda: la menta requiere poda de rejuvenecimiento a fines del invierno o principios de primavera.
- Mantenimiento y despunte: eealizar podas a fines de primavera o inicios de verano para evitar que las hojas pierdan aroma.
- Control de crecimiento: se recomienda podar a ras de tierra a finales de verano para controlar su expansión.


