Cada vez más personas, e incluso los propios Estados, son conscientes del peligro que representan las botellas de plástico. En ese sentido, José Alcino Alano comenzó a acumular botellas PET y envases de leche en su casa sin la intención de transformarlos en una construcción.
Él y su familia vivían en Tubarão, Santa Catarina, una zona que prácticamente no contaba con infraestructura para reciclar este tipo de residuos. Llegó un punto en el que tenían una enorme cantidad de envases almacenados en casa y no querían simplemente tirarlos.
Puso decenas de botellas de plástico en el techo de su casa y descubrió para qué servían
Fue entonces cuando, en 2002, comenzó con la construcción de un calentador solar para casa utilizando botellas. Para 2008, ya se habían construido unas 6.000 unidades y que Alano llegó a fabricar una instalación a gran escala con 1.800 botellas de plástico en Palma, Brasil. En 2026, el proyecto continúa generando interés por su propuesta de reutilización de residuos y aprovechamiento de la energía solar.
Alano era un mecánico jubilado de Tubarão y ya tenía conocimientos básicos sobre captación de energía solar, pero se enfrentaba a un problema económico. El aumento del precio del gas hacía cada vez más costoso calentar agua. Entonces pensó: si el sol puede calentar el agua y las botellas de plástico pueden reutilizarse como parte del colector, ¿por qué no combinar ambas cosas?
El funcionamiento de esta construcción
En cuanto a su funcionamiento, las cajas de leche pintadas de negro absorbían el calor del sol. Las botellas de plástico rodeaban los tubos y ayudaban a retener ese calor mediante un efecto similar al efecto invernadero. El agua circulaba por los tubos, se calentaba y luego regresaba al tanque.
Además, el sistema utilizaba el principio de termosifón. El agua caliente, al ser menos densa, asciende, mientras que el agua fría desciende hacia el colector para volver a calentarse. De esta manera, el sistema puede funcionar sin necesidad de una bomba eléctrica. Durante las primeras pruebas, llegó a calentar el agua hasta unos 52 °C durante el verano, según registros de la época.
En 2012, Alano difundió el sistema para que otras personas pudieran construirlo en su casa y, según una entrevista, buscaba que pudiera utilizarse especialmente como una alternativa de bajo costo para comunidades de menores ingresos. Su invento recibió el Premio Super Ecologia 2004, en la categoría ONG. En 2026, el proyecto del calentador solar de José Alcino Alano continúa vigente como un ejemplo de economía circular.
En pocas palabras
- Construcción casera: Un jubilado argentino creó un calentador solar de agua con botellas de plástico recicladas.
- Eficiencia comprobada: El sistema logra calentar el agua a temperaturas superiores a los 50 °C, demostrando su efectividad.
- Impacto social: El proyecto busca ser una alternativa económica y sostenible, promoviendo la reutilización de residuos.


