A veces los sueños parecen imposibles hasta el momento en que alguien se atreve a construirlos. En seis años logró la construcción de su propio avión y cumplir un sueño que deseaba.
Adrián Callejón, un apasionado de la aviación que convirtió una idea insólita en realidad. Armó un avión en el garaje de su casa y lo llevó a volar hasta la Patagonia, atravesando cielos y paisajes que muchos solo conocen desde tierra.
Construyó su propio avión en el patio de su casa y voló hasta la Patagonia
Desde pequeño, Adrián llevaba la pasión por volar en la sangre, pero la vida lo llevó por caminos cotidianos. Trabajó en sistemas informáticos y formó una familia. Sin embargo, la idea de construir su propio avión nunca lo abandonó. En 2017, decidió que era hora de enfrentar ese sueño largamente guardado. Se empapó de planos, consultó con otros constructores y transformó el garaje y parte del patio de su casa en Adrogué, Provincia de Buenos Aires, en un taller improvisado donde cada pieza contó su propia historia.
Durante cuatro años soldó caño por caño, aprendió a trabajar con materiales complejos y recibió ayuda de amigos y referentes de la aviación experimental. Una mesa de trabajo de cinco metros se convirtió en el corazón del proyecto. El motor que eligió fue uno de automóvil adaptado, y cada remache exigió paciencia y precisión.
El día del vuelo
Y llegó el día en que lo que antes era una estructura de metal y cables se transformó en una máquina capaz de volar. El 23 de septiembre de 2022, Adrián se subió a su creación, un avión experimental construido prácticamente desde cero y voló por primera vez. Fue un momento cargado de emoción. Subirse al puesto de piloto sabiendo que esa aeronave.
Desde ese vuelo bautismal, la experiencia se multiplicó. Visitó lugares que habían sido puntos en un mapa: Mendoza, Santa Teresita, Córdoba y Trevelin, en la Patagonia, fue el tramo más largo y el que más lo conmovió.
Hoy, con más de 237 horas de vuelo acumuladas, Adrián no solo disfruta de su avión, sino que comparte su experiencia y guía a otros entusiastas que deciden construir aviones experimentales desde cero.






