Tom Selleck alcanzó la fama mundial como protagonista de Magnum, P. I., pero encontró lejos de los estudios de televisión una de las rutinas que más valora en su vida. Desde 1988, el actor vive junto a su esposa, Jillie Mack, en un rancho de California. La propiedad tiene unas 65 acres, equivalentes a 26 hectáreas, y cuenta con más de 1.500 árboles nativos.
Antes de convertirse en el refugio del actor, el terreno había funcionado como una explotación agrícola dedicada al cultivo de paltas. Selleck compró la finca en un momento clave de su carrera. Aunque su trabajo le exigía pasar largas temporadas frente a las cámaras, quería encontrar un equilibrio entre la exposición pública y su vida familiar.
De Hollywood a cuidar 1.500 árboles
Para el actor, cuidar estos árboles no es simplemente una actividad para pasar el tiempo. Realiza personalmente muchas de las tareas de mantenimiento para ahorrar dinero y porque le hacen bien. También contó que había plantado alrededor de mil robles. Mientras que en el cine y la televisión el resultado de su trabajo queda sujeto a las opiniones de los demás, plantar un árbol le permite ver un resultado concreto que crece con los años.
Sin embargo, la vida rural también tuvo sus dificultades. La sequía que afectó a California dañó gravemente los cultivos de palta de la finca. En 2015, Selleck reconoció que el problema había golpeado la actividad agrícola del rancho y que temía perder buena parte de la producción.
Compró un rancho de 25 hectáreas y lo convirtió en el refugio del caballo que lo acompañó en su salto a la fama
A pesar de los contratiempos en el rancho, el actor mantuvo su vínculo con el lugar. Su rutina incluye recorrer los terrenos, revisar las instalaciones y ocuparse de las tareas que necesita la finca. A sus 81 años, Selleck continúa asociado a una trayectoria de décadas en la televisión y el cine. Pero su historia también muestra una faceta menos conocida.
La propiedad, que había pertenecido al actor Dean Martin, se convirtió en el refugio donde encontró tranquilidad lejos de la exposición de Hollywood. La finca combina una casa de estilo colonial español, construida en la década de 1930, con una explotación agrícola que durante años estuvo dedicada al cultivo de paltas. Selleck también plantó alrededor de mil robles y se ocupó personalmente de distintas tareas de mantenimiento.
Spike, un caballo australiano que Selleck montó durante el rodaje de Con todas las de la ley (1990). Cuando terminaron sus días en el cine, el actor pagó su traslado desde Australia para que viviera en la finca y se hizo cargo de su cuidado durante años.
En pocas palabras
- Tom Selleck: El actor de Hollywood, a sus 81 años, mantiene 1.500 árboles nativos en su rancho de California.
- Refugio rural: La propiedad, de 26 hectáreas, fue comprada en 1988 y antes se dedicaba al cultivo de paltas.
- Vínculo con la naturaleza: Selleck realiza tareas de mantenimiento para conectar con la naturaleza y ver resultados concretos que crecen.


