Cada vez que tenemos que reparar una pared o que hemos quitado un clavo de la misma, lo mejor es cubrir los agujeros e imperfecciones con enduido.
Sin embargo, la aplicación del enduido tiene una técnica específica que hace que la pared quede como nueva y que puedas pintarla o arreglarla a tu gusto, y a continuación te enseñaremos a aplicar correctamente este producto.
¿Qué es el enduido?
El enduido es una pasta blanca que se usa para alisar, rellenar imperfecciones o emparejar paredes antes de pintar. Además de tapar agujeros, el mismo puede cubrir grietas, dejar la pared lisa y unificar texturas en parches o diferentes terminaciones.
¿Cómo aplicar enduido correctamente en las paredes?
El primer paso es lijar y limpiar la superficie donde vayas a usar el enduido, ya que la idea es que la misma no tenga polvo, grasa o pintura fresca y suelta.
A continuación tendrás que aplicar el enduido con una espátula. Te recomendamos no aplicar con el dedo ya que no quedará liso ni prolijo. Comienza siempre aplicando una capa fina y extenderla bien. Si hay baches profundos, es mejor ir de a poco.
Deja secar el enduido por lo menos por unas 12 o 24 horas (dependiendo de la marca). Una vez que esté bien seco, podrás lijar nuevamente para emparejar. Te aconsejamos hacer este paso con barbijo o protegiendo tu rostro, ya que al lijar levantarás mucho polvillo.
Pasá un trapo húmedo para sacar restos de polvo y ya está listo para pintar o seguir decorando tus paredes.
Errores comunes (que podés evitar) al aplicar el enduido
- Poner capas demasiado gruesas: el producto se agrieta al secar.
- No dejar secar bien entre capas.
- Lijar mal o saltarte la limpieza: después no adhiere la pintura en la pared.
- Aplicar el enduido sobre humedad sin tratar: error de principiante.
Si el agujero o la grieta es muy grande y profunda, te aconsejamos llamar a un profesional, ya que él sabrá qué hacer, y tus paredes quedarán como nuevas.




