La jardinería está llena de trucos caseros que se transmiten de generación en generación y uno de los más curiosos consiste en colocar clavos oxidados en la tierra de los árboles frutales. Aunque a simple vista parece una práctica extraña, quienes la utilizan aseguran que puede aportar un mineral importante para el desarrollo de las plantas.
Para qué sirve colocar clavos oxidados en la tierra del árbol frutal
El principal motivo detrás de este truco de jardinería es el hierro. Cuando el metal entra en contacto con la humedad y el oxígeno, se produce oxidación y pueden liberarse pequeñas cantidades de este micronutriente.
El hierro cumple funciones importantes en los procesos relacionados con la fotosíntesis y contribuye a mantener una coloración verde saludable en las hojas del árbol frutal.
En consecuencia, si querés probar este truco de jardinería, es importante utilizar clavos que estén oxidados naturalmente y que no tengan pintura, esmaltes o recubrimientos químicos. La recomendación es colocarlos en la tierra alrededor del tronco, pero sin introducirlos directamente sobre las raíces.
En lo que respecta a la cantidad, la sugerencia es utilizar dos o tres clavos oxidados distribuidos alrededor del árbol frutal y enterrarlos apenas unos centímetros. También es fundamental hacerlo con cuidado, especialmente cuando se trata de ejemplares jóvenes que todavía tienen un sistema radicular poco desarrollado.
En relación a esto, uno de los aspectos más importantes es evitar colocar demasiados clavos. Un exceso de hierro puede resultar perjudicial para la planta y también interferir con la disponibilidad de otros nutrientes.
Por eso, si un árbol frutal presenta hojas amarillas, crecimiento lento o problemas de fructificación, lo recomendable es identificar primero la causa. Un análisis del suelo permite determinar si realmente existe una deficiencia de hierro u otro nutriente. Recién ahí, depende del resultado, podrás poner en práctica el truco de los clavos oxidados.
En simultáneo, recordá garantizar los cuidados básicos de cada árbol frutal tales como el riego, la poda y la fertilización, entre otros.
En pocas palabras
- Hierro para plantas: Clavar clavos oxidados en la tierra puede aportar este micronutriente esencial para los árboles frutales.
- Beneficios: El hierro ayuda a la fotosíntesis y mantiene el verde saludable de las hojas de los árboles.
- Recomendaciones: Utilizar pocos clavos oxidados y sin pintura, enterrándolos con cuidado cerca del tronco.

