China habilitó recientemente el sistema de transporte mecánico al aire libre más extenso del planeta en el condado de Wushan. La megaobra, conocida como la "Diosa", alcanza casi 900 metros de longitud total. Los pasajeros tardan aproximadamente 21 minutos en completar el recorrido completo. El trayecto permite subir una elevación equivalente a un edificio de 80 pisos.
La zona de Chongqing presenta una geografía montañosa que dificulta el tránsito cotidiano. Por este motivo, la construcción de esta estructura modular soluciona problemas de movilidad críticos. El sistema cuenta con 21 tramos individuales y ocho elevadores que facilitan el acceso a las zonas elevadas. Los peatones evitaban antes las pendientes mediante caminatas agotadoras por senderos empinados.
Soluciones de ingeniería en terrenos difíciles
El diseño de esta escalera responde a un desafío topográfico extremo. El equipo de ingeniería responsable del proyecto enfrentó pendientes que superan el 35 por ciento de inclinación. En algunos sectores específicos, la pendiente alcanza incluso el 60 por ciento. Los especialistas utilizaron materiales modernos como el vidrio para reducir la carga visual de la enorme estructura metálica.
La inversión para concretar este avance tecnológico superó los 23 millones de dólares. Diversos expertos consideran que este tipo de obras son motores fundamentales para el desarrollo interno en China. El país busca mejorar la conectividad en regiones remotas donde el relieve impide el uso de vehículos convencionales de manera eficiente.
Beneficios para el transporte en Wushan
Unas 9.000 personas utilizan el servicio cada jornada desde su apertura en febrero. La escalera mecánica reduce drásticamente los tiempos de viaje en comparación con el uso de automóviles durante las horas de mayor tráfico. Los vehículos demoran casi una hora en realizar un trayecto que el sistema mecánico resuelve en menos de la mitad del tiempo.
El costo para acceder al servicio es de apenas tres yuanes durante su fase de prueba inicial. La construcción también incluyó plataformas de observación para apreciar el río Yangtze desde la altura. Este proyecto representa un hito dentro de la ingeniería civil moderna por su capacidad de adaptación al entorno natural. La obra reafirma la posición de China como líder en infraestructura de transporte vertical.






