Abril es un mes clave para la poda de árboles frutales, pero para tener éxito en la tarea, es menester poner en práctica un consejo que brindan especialistas en el tema. De esta forma, no solo garantizaremos que la planta estalle de frutos, sino que también evitaremos que se enferme.
Pocos lo saben: esto tenés que hacer antes de podar tu árbol frutal en abril
La poda no es simplemente un acto de recortar ramas y hojas para que el árbol frutal luzca ordenado. Es una intervención quirúrgica que dicta el destino de la planta. Una técnica bien ejecutada determina la capacidad de floración, el volumen de la cosecha y, sobre todo, la salud a largo plazo del frutal.
Realizar este proceso en abril exige una preparación meticulosa para evitar que una herramienta de mejora se convierta en un vehículo de enfermedad. Por ende, el paso crucial para realizar esta tarea de jardinería pasará por desinfectar las tijeras, sierras y serruchos.
Las mismas deben estar perfectamente afiladas para garantizar cortes precisos que no desgarren la corteza. Por lo tanto, se recomienda utilizar una mezcla de alcohol y agua en partes iguales o, alternativamente, rociar los filos con lavandina.
Este paso es vital para no trasladar patógenos de un ejemplar a otro. La desinfección debe realizarse antes de empezar, entre árbol y árbol, y al finalizar la jornada.
Una vez que aprendiste la tarea de jardinería a realizar antes de la poda, será momento de comenzar a cortar ramas y hojas. Aunque, la sugerencia pasará primero por observar y realizar un diagnóstico.
El objetivo es limpiar la estructura para que la energía del árbol frutal se concentre en las zonas productivas. Entonces, las primeras ramas en salir deben ser las secas, las que presentan signos de enfermedad o las que están quebradas.
Así mismo, es fundamental retirar las ramas que se cruzan o se rozan. El roce constante daña los tejidos del árbol frutal, creando lastimaduras que funcionan como puertas de entrada para bacterias y hongos. Además, eliminar este exceso de follaje asegura que la luz solar y el oxígeno penetren hasta el centro de la copa.





