Las tareas de rehabilitación y mejora de un complejo hotelero en el centro de Barcelona permitieron localizar restos arqueológicos de una relevancia excepcional. Durante las excavaciones destinadas a la instalación de un nuevo ascensor, los operarios hallaron el pavimento original del foro romano perteneciente al siglo I. Este descubrimiento altera por completo la concepción técnica que se tenía sobre la planificación urbana en la capital catalana durante la época en que formaba parte de España bajo el dominio del Imperio Romano.
Ampliaban un hotel en Barcelona y llegaron a un descubrimiento que reescribe la historia
Las obras en un hotel del Gòtic permitieron un descubrimiento sobre el foro de Barcino que cambia la orientación de la ciudad romana
Hasta la fecha, las investigaciones situaban el centro neurálgico de la ciudad en una posición paralela a la línea de costa. Las teorías académicas más extendidas ubicaban este espacio bajo la actual sede de la Generalitat. Sin embargo, los restos encontrados en la calle Hércules demuestran que la plaza pública mantenía una orientación perpendicular al mar. Este giro de noventa grados respecto a las hipótesis previas obliga a las instituciones culturales a modificar los contenidos de los manuales educativos y las exposiciones museísticas de forma inmediata.
El descubrimiento del foro en el subsuelo de Barcelona
La intervención arqueológica sacó a la luz grandes losas de piedra extraídas de la montaña de Montjuïc. Estas piezas, que alcanzan dimensiones de casi un metro y medio de largo, descansan sobre una base de hormigón característica de las construcciones del Imperio Romano. La disposición de este suelo coincide con el decumanus, uno de los ejes principales de las urbes de aquel periodo. Este hecho confirma que el corazón administrativo y religioso de la colonia se extendía en una dirección distinta a la imaginada por los expertos durante décadas.
El equipo responsable de la excavación logró ampliar el área de estudio desde los seis metros cuadrados iniciales hasta alcanzar los ochenta. En esta superficie aparecieron también infraestructuras hidráulicas complejas, compuestas por pozos de gran profundidad y sistemas de conexión mediante sifones. La presencia de mármoles importados de diversos puntos de la cuenca mediterránea ratifica que el lugar albergó edificios de carácter monumental y gran importancia política para la antigua España.
Un espacio integrado en la Barcelona moderna
La propiedad del inmueble decidió integrar los restos históricos dentro de las instalaciones del hotel. Mediante una estructura de cristal, los visitantes podrán observar el pavimento original mientras utilizan las zonas comunes del establecimiento. El proyecto de museización permite recorrer cronológicamente la evolución de este sector de Barcelona, desde su fundación romana hasta las transformaciones sufridas durante la etapa medieval y los siglos posteriores.
Entre las piezas recuperadas destaca un pedestal con inscripciones dedicado a un antiguo esclavo que logró un alto estatus social en la ciudad. Los trabajos de restauración aseguran la conservación de este patrimonio único que ahora queda expuesto al público. Este descubrimiento no solo aporta datos técnicos sobre la arquitectura del Imperio Romano, sino que redefine la identidad histórica de la zona más antigua de la ciudad. El Ayuntamiento y la Generalitat ya iniciaron los trámites para actualizar la información en el Museo de Historia local.






