Salud pública

Alerta por el VPH: se estima que 8 de cada 10 personas lo contraerán alguna vez en su vida

La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) es gratuita a los 11 años. Chequeos como el PAP son clave para la detección temprana de cáncer

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes a nivel mundial. Según estimaciones médicas, cerca del 80% de las personas sexualmente activas contraerán algún tipo de VPH a lo largo de su vida. Aunque en la mayoría de los casos el propio sistema inmunológico logra controlar la infección, la persistencia de ciertos tipos de alto riesgo durante años puede desencadenar el desarrollo de cáncer, especialmente el de cuello uterino.

Frente a esta realidad, especialistas médicos insisten en la importancia de la inmunización temprana tanto en varones como en mujeres, además de la realización regular de controles ginecológicos para detectar lesiones a tiempo.

El Papanicolaou (PAP) y el test de VPH permiten detectar alteraciones en las células del cuello uterino antes de que se transformen en lesiones graves.

El Papanicolaou (PAP) y el test de VPH permiten detectar alteraciones en las células del cuello uterino antes de que se transformen en lesiones graves.

La vacunación gratuita a los 11 años y el impacto de la dosis en el país

En Argentina, el Calendario Nacional de Vacunación establece la aplicación de una dosis obligatoria y gratuita a los 11 años de edad. Aplicar la vacuna en la preadolescencia garantiza una respuesta inmunitaria óptima y brinda protección antes del primer contacto con el virus.

Para quienes no se aplicaron la dosis a la edad correspondiente, el esquema nacional contempla la recuperación gratuita para mujeres nacidas a partir del año 2000 y varones nacidos a partir de 2006, siempre que sean menores de 26 años al momento de la inoculación.

En los adultos que superen esa edad, la conveniencia de la vacunación se evalúa de manera individual con un profesional de la salud, entendiendo que la dosis previene nuevas infecciones pero no cura las ya existentes.

Especialistas remarcan que la vacunación masiva ha demostrado reducir drásticamente los casos de cáncer de cuello uterino en la población.

Especialistas remarcan que la vacunación masiva ha demostrado reducir drásticamente los casos de cáncer de cuello uterino en la población.

Sin síntomas iniciales: la importancia clave del PAP y el test de VPH

Uno de los principales riesgos del VPH es que habitualmente no genera molestias ni síntomas visibles, a excepción de algunos tipos que provocan verrugas genitales. Por este motivo, sentirse bien no descarta la presencia de una infección de alto riesgo en las células del cuello uterino.

Para una detección oportuna, los protocolos de salud en el país recomiendan iniciar los controles de Papanicolaou (PAP) a partir de los 25 años. Tras 2 resultados anuales normales consecutivos, el estudio se repite cada 3 años.

A partir de los 30 años, se suma o utiliza el test de VPH como método de cribado; si resulta negativo, la prueba se realiza cada 5 años. La colposcopía no es un examen de rutina generalizado, sino que se indica específicamente cuando un estudio previo requiere un análisis más detallado.

La inmunización en varones previene verrugas y tumores en el hombre, además de frenar la circulación general del virus en la sociedad.

La inmunización en varones previene verrugas y tumores en el hombre, además de frenar la circulación general del virus en la sociedad.

Desmintiendo mitos: el diagnóstico positivo no es cáncer y la vacuna es segura

Existe una serie de falsas creencias en torno al VPH que los profesionales de la salud buscan desarticular. En primer lugar, dar positivo de VPH no equivale a tener cáncer: la inmensa mayoría de las infecciones se resuelven de forma espontánea o generan lesiones precancerosas que pueden tratarse con éxito si se detectan a tiempo.

El preservativo reduce el riesgo de contagio, aunque los médicos señalan que la vacuna y los chequeos periódicos son la protección más completa.

El preservativo reduce el riesgo de contagio, aunque los médicos señalan que la vacuna y los chequeos periódicos son la protección más completa.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversos organismos científicos internacionales han desmentido categóricamente que la vacuna produzca esterilidad o insuficiencia ovárica. Por el contrario, al evitar la formación de tumores y tratamientos agresivos en el sistema reproductor, la vacunación protege la salud y la fertilidad futura de la población.

FUENTE: Noticias Argentinas

En pocas palabras

  • VPH: 8 de cada 10 personas sexualmente activas se contagiarán a lo largo de su vida.
  • Vacunación: es fundamental la inmunización gratuita a los 11 años para una respuesta óptima.
  • Prevención: controles ginecológicos regulares como el PAP y el test de VPH son clave para la detección temprana.
Resumen generado por Thinkindot AI