Con la llegada de la primavera, las alergias estacionales aumentan por la mayor presencia de polen, cambios ambientales y exposición acumulada a irritantes. Especialistas en salud respiratoria advierten que esta época del año potencia los síntomas en personas sensibles y recomiendan medidas preventivas para atravesar la temporada con menos molestias.
Por qué la primavera dispara las alergias
La American Academy of Allergy, Asthma & Immunology (AAAAI) explica que la primavera es la temporada de mayor liberación de polen, uno de los alérgenos más frecuentes. Los síntomas típicos incluyen:
- Los estornudos, suelen ser de los síntomas más comunes.
- Congestión.
- Picazón ocular.
- Tos.
La Mayo Clinic recuerda que, a diferencia de un resfrío, la alergia no produce fiebre y persiste mientras haya exposición al alérgeno.
Además, el aire seco y los cambios bruscos de temperatura irritan las vías respiratorias, lo que potencia las reacciones alérgicas.
La congestión que parece un resfrío (pero es alergia)
La Mayo Clinic y la Cleveland Clinic coinciden en que uno de los síntomas más confundidos en primavera es la congestión nasal acompañada de picazón, que muchas personas interpretan como un resfrío común.
Sin embargo, a diferencia de los virus respiratorios, la alergia no produce fiebre, no genera dolor corporal y persiste mientras haya exposición al polen o alérgenos ambientales.
Confundirla puede llevar a automedicación incorrecta, uso excesivo de descongestivos y falta de tratamiento adecuado, lo que empeora la irritación y prolonga los síntomas.
Siempre es recomendable acudir a un especialista o médico de cabecera.
Los alérgenos más comunes en primavera
Según la Cleveland Clinic (Environmental Allergies), los principales desencadenantes son:
- Polen de árboles, pastos y malezas.
- Esporas de moho.
- Polvo acumulado en interiores.
- Caspa de mascotas.
- Contaminación del aire, que intensifica la respuesta alérgica.
La clínica destaca que las alergias ambientales dependen tanto del tipo de alérgeno como de la cantidad de exposición y del estado del aire (humedad, partículas, contaminación).
Cómo diferenciar alergia de un resfrío
La Mayo Clinic señala dos diferencias clave:
- La alergia no da fiebre.
- Los síntomas duran mientras haya contacto con el alérgeno.
Si los síntomas aparecen siempre en primavera y mejoran en interiores, es más probable que se trate de alergia.
Recomendaciones para cuidar la salud en primavera
Especialistas de la Cleveland Clinic, la AAAAI y la Sociedad Argentina de Alergia recomiendan:
- Evitar actividades al aire libre en días secos y ventosos.
- Mantener ventanas cerradas durante la mañana, cuando el polen es más intenso.
- Limpiar superficies con paños húmedos para evitar levantar polvo.
- Usar purificadores de aire o filtros HEPA.
- Cambiar la ropa y lavar el rostro al regresar del exterior.
- Evitar alfombras y textiles que acumulen polvo.
- Usar antihistamínicos recetados y evitar automedicarse con descongestivos fuertes.
- Consultar a un especialista si los síntomas persisten.
La primavera puede intensificar las alergias, pero con prevención y atención a los síntomas es posible cuidar la salud y reducir molestias. Identificar los alérgenos, ajustar hábitos y consultar a profesionales permite atravesar la temporada con mayor bienestar.
En pocas palabras
- Primavera: aumentan las alergias estacionales por el polen y cambios ambientales.
- Síntomas: estornudos, congestión y picazón, pero sin fiebre, a diferencia del resfrío.
- Prevención: evitar exteriores en días secos, mantener ventanas cerradas y consultar a especialistas.


