Tras conocerse el escándalo en un café de San Carlos, ahora el personal municipal de San Martín dispuso el cese de actividad del bar Convoy, ubicado en calle Sarmiento y Balcarse, donde había alrededor de 200 personas en plena cuarentena, lo que obliga a respetar las normas de distanciamiento social.
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El hecho ocurrió este viernes cerca de la medianoche, cuando la policía fue alertada por la gran concurrencia de público. Una vez en el lugar, que abrió sus puertas en diciembre pasado, los efectivos convocaron a los inspectores municipales, quienes cerraron el local y realizaron la multa al propietario del bar, el empresario Abdo Girala (absuelto en el caso del crimen del joven José Luis Bolognezi), por incumplimiento del decreto municipal 660 por tener aproximadamente 200 personas.
La cervecería tiene dos viejos vagones de ferrocarril, que se adaptaron para recibir a los clientes.
Minutos después ocurrió algo similar con el bar El Pichón, en calle 25 de Mayo y Vélez Sarfield, donde también se constató más clientela de la permitida en este contexto de cuarentena y se labraron las infracciones correspondientes, informaron desde la Dirección de Comercio de la Comuna de San Martín.
En el Valle de Uco
La inauguración de un café bar en San Carlos terminó con denuncias de vecinos, insultos y una multa porque hubo más personas de las que se permiten, según los protocolos por coronavirus en Mendoza.
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Fuera de la pandemia, que la inauguración de un bar o cualquier noche normal en un boliche que permita más personas de las que se debe casi que no es una noticia. Con el peligro del coronavirus, que esto ocurra rompe todo protocolo y es un gran riesgo para la población.
Esto sucedió en la inauguración del café bar del club La Consulta en San Carlos. El lugar fue inaugurado el jueves y al concesionario "se le fue de la mano" la cantidad de gente que asistió al gran evento.
Según explicaron desde el municipio, hubo alrededor de 200 personas cuando el permitido, según protocolo, es de 140.
Fueron los propios vecinos los que llamaron a la Policía. Esta acudió al lugar alrededor de las 22.30.
En ese momento, algunos jóvenes se enojaron e insultaron a los uniformados por lo que se les tomaron los datos y fueron demorados.
En cuanto al concesionario, a este se le labró un acta y se lo multará por el exceso de gente que había en el lugar ya que también acudieron inspectores del municipio que recibieron la denuncia.


