Los cuadros y espejos parecen haber pasado de moda en casa.
Dependiendo del estilo del ambiente, existen diferentes variedades muy solicitadas por los diseñadores:
- Tapices de fibras naturales y macramé: la opción estrella elaborada en lana, yute o algodón que aporta calidez, textura visual y ayuda a suavizar la acústica del ambiente.
- Jardines verticales y paneles botánicos: muy buscados por su capacidad de integrar la naturaleza al interior de la casa, refrescando las paredes con plantas vivas o preservadas.
- Composiciones de platos de cerámica y mimbre: una excelente opción para sumar relieve y un toque artesanal organizando piezas rústicas de forma dinámica sobre la superficie.
Por qué los cuadros tradicionales perdieron su reinado
El principal inconveniente radica en la rigidez visual que generan las estructuras enmarcadas sobre muros lisos. En los departamentos y hogares actuales, la presencia masiva de cuadros idénticos o rígidos tiende a recargar las zonas de paso y resta frescura al ambiente.
Por otro lado, los especialistas apuntan a la falta de dinamismo de las obras estáticas. La necesidad constante de renovar la energía de los espacios de casa hace que los usuarios busquen opciones más flexibles y livianas.
Por último, los costos de enmarcación y el temor a perforar las paredes atentan contra las corrientes actuales. Las alternativas orgánicas y artesanales permiten renovar la casa de manera simple, accesible y con un sello sumamente personal.