Las pastillas de cloro, un elemento popular y tradicional para llevar a cabo el mantenimiento de las piletas, pueden quedar completamente obsoletos y sin uso ante la llegada de una tendencia mucho más económica y saludable, que presenta variados beneficios.
Adiós a las pastillas de cloro: la tendencia natural y económica que mantiene la pileta este verano
Una tendencia en mantenimiento de piletas puede dejar sin uso a las pastillas de cloro. ¿Por qué todos la están eligiendo?
Las piletas que tienen este tipo de mantenimiento se han convertido en las favoritas de los propietarios, ya que, entre otras cosas, logran una sensación de baño más suave.
La tendencia que puede reemplazar a las pastillas de cloro en las piletas
Sin entrar en rodeos, hay que decir que son las piletas con sistemas salinos las que se convirtieron en una tendencia para el verano en este 2026, siendo la opción favorita de quienes buscan una opción saludable y ecológica.
Este sistema de mantenimiento utiliza sal común y un proceso de electrólisis para mantener el agua limpia y desinfectada, lo que permite grandes beneficios.
El agua de la pileta lleva una pequeña cantidad de sal disuelta (entre 3 y 5 gramos por litro) y pasa por un generador especial que, de manera natural, convierte la sal en cloro de forma constante y controlada.
De esta manera, se mantiene el agua cristalina sin tener que estar al pendiente de agregar productos químicos todo el tiempo.
Por otro lado, son muchos los beneficios para la salud, ya que la ausencia de cloro agresivo reduce la irritación ocular y cutánea, algo que sufren muchos chicos y adultos en las piletas tradicionales.
Los equipos modernos de esta tendencia cuentan con sensores y reguladores que ajustan de forma automática la producción según la temperatura, el uso y las condiciones del agua.
Una tendencia de alta inversión
Como no puede ser de otra forma, este sistema de mantenimiento de una pileta es costoso en su inversión inicial, sobre todo teniendo en cuenta de que es una moda.
Siempre variará dependiendo del tamaño y la marca, aunque, con equipos básicos, el costo de inicio es de $300.000 en adelante. En contraste, las opciones automáticas y más avanzadas superan los $1.800.000.





