Yoga por los Caminos del Vino finalizó su primer ciclo con 8 ediciones, más una entrega extra especial y un rotundo éxito de convocatoria.
Más de 600 personas, entre practicantes de la disciplina, principiantes y visitantes encontraron en cada encuentro por bodegas y parajes naturales, una atípica y entretenida manera de vivenciar tanto la faz deportiva, como espiritual y social.
La clase de yoga en bodega Bressia reunió a más de 50 personas interesadas en vivenciar la experiencia.
Las experiencias se realizaron en Chandon, Casa Vigil, Bressia, Santa Julia, Reserva Villavicencio, Dante Robino, Club Tapiz, Lagarde y Finca Agostino. Luego de las prácticas, los asistentes compartieron un brindis con diversos vinos y bocados saludables.
Brindis final en una de las clases en la explanada del majestuoso hotel Villavicencio.
El proyecto, que tiene un fin solidario, entregó 50.000 pesos a FundaFem. Estos fueron recaudados con la compra de las entradas de los participantes. La Fundación trabaja en la concientización y prevención del cáncer de mama mediante los controles ginecológicos y anuales, y brinda asistencia y atención médica a mujeres con bajos recursos.
Carolina Juan concentrada durante la meditación junto a otras participantes.
Fatmi, Malén y Florencia.
En Casa Vigil. Fede Pettit, Lilia Sance y Constanza Hartung (anfitriones).
Federico Sayavedra y Gonzalo Carrizo.
Luego de cada clase, un espacio para el brindis y el disfrute.
Un grupo de amigos que tuvo asistencia perfecta al ciclo.
Ramiro Scalzi acompañó con sonidos del mundo, la clase de yoga en la edición extra y especial de fin de año en bodega Agostino.
Flavia Moyano, Roxi Lopresti, Carolina Juan y Gabriela Riveros.
Silvia March y Silvia Basso presentes en Santa Julia.
Zulaima Trad y Marianela Conti.
Cien personas se dieron cita durante la última clase de yoga del año en Finca Agostino.
Ágata Cordero y su familia visitaron Yoga por los Caminos del Vino.
Carina Pionetti y Fabián Andreu.
Bety Pelandino y Martina Mercol.