Milagro del vino nuevo se tituló la Fiesta Nacional de la Vendimia 2022 que tuvo lugar este sábado en el teatro griego Frank Romero Day. Bajo la dirección de Vilma Rúpolo y Federico Ortega, con guión de Aristides Vargas, la fiesta volvió en formato presencial tras dos años de pandemia y se mostró renovada, moderna, emotiva, colorida y festiva generando una ovación sostenida de parte de las miles de personas que agotaron las entradas.
La Vendimia renació modernizada y brilló en el teatro griego Frank Romero Day
Exactamente a las 22 Mayra Tous, Reina Nacional de la Vendimia, comenzaba su despedida del escenario y sorprendía entonando Canto a Mendoza, de manera descontracturada tal como llevó su reinado. Tras el aplauso cerrado del teatro griego se podía ver venir una noche distinta y Milagro del vino nuevo no defraudó.
Con la voz en off de Gladys Ravalle, la queridísima actriz que falleció meses atrás, se daba comienzo al primero de los 12 cuadros de la fiesta. Titulado "La naturaleza", esta puesta dejaba entrever que las pantallas iban a tener un gran protagonismo, similar a la orquesta ensamblada con la música en vivo (dirigida por Mario Galván y Pablo Budini), algo que llegó hace varios años para quedarse.
Quizás este "descubrimiento" en el uso de las imágenes apoyando y acompañando el guión argumental fue uno de los puntos más altos de esta puesta dirigida por Rúpolo y Ortega y por Matías Rojo en lo audiovisual. Es que en el pasar de los cuadros los videos, ilustraciones e imágenes que aparecían daban claridad al guión que de igual manera fue bastante terrenal, algo muchas veces criticado por el "alto vuelto argumentativo".
Los cuadros iban sucediéndose con diferentes propuestas artísticas impecables que sorprendían a más de uno en la tribuna. Los 12 cuadros hilvanaban las temáticas por el agua, algo que ha generado polémica en la provincia tanto en la sociedad como en el arco político.
Uno de los cuadros más ovacionados fue el número cinco. El querido Pocho Sosa subió a escena para entonar el clásico Otoño en Mendoza en homenaje a Jorge Sosa que falleció en agosto del 2021. La versión fue muy emotiva, no solo para el artista sino para el público, que ovacióno el cuadro que estuvo acompañado de bailarinas vestidas de amarillo simulando ser hojas. Las imágenes de la pantalla acompañaban con pinturas de árboles en pleno otoño, una de las estaciones que mejor le sienta a la provincia.
También vale destacar que en reiteradas oportunidades las imágenes que se transmitían eran de artistas locales de gran trayectoria como Scalco, Bermúdez, Quesada, Roig, Matons y Ceverino.
El cuadro seis, "Viento y Sequía", también comenzaba con la voz en off de Gladys, una de las cuatro locutoras acompañada de Mariú Carrera, Marcela Montero y Gonzalo Bendele. En este cuadro se destacó la presencia de la Virgen de la Carrodilla. Este cuadro típico de la fiesta en algunos años quedaba un tanto "colocado a la fuerza".
En esta ocasión se vivió de una manera especial con alrededor de 20 vírgenes de pequeño tamaño que iban por todo el escenario con una procesión iluminada de manera tenue como si fuesen luces de velas. En el centro, en la fuente, una virgen de tamaño gigante era iluminada generando el reflejo en el agua. Un cuadro contundente, emotivo y sincero que logró que las gradas se iluminen con los teléfonos para retratar el acto.
Promediando la mitad de la fiesta llegó el cuadro más extenso. En el patio de "Doña Melchora", en homenaje a Melchora Lemos, una figura que marcó la historia de la vitinicultura, tres personajes -los actores Rodrigo Galdeano, Anibal Villa y Adrián Sorrentino- hilvanaron la celebración en el rol de una productora (simil Melchora), un sommelier y un catador.
Con diferentes pasos de comedia en el guión, con bailes en el medio, este cuadro fue uno de los más ovacionados. El eje central es una crítica a lo elitista que fue el vino en algún momento y apunta a que no importa cuál ni cómo sino el hecho de tomar vino como una celebración.
Ya entrando a la recta final de la fiesta, llegaron el reconocimiento al Sur de Mendoza con "Ensueño de Llancanelo". En esta puesta se utilizó la danza clásica como eje central, algo que no ha sido habitual ver en el Teatro Griego. Con bailarinas disfrazadas de flamengos y con diferentes coreografías, tanto dentro como fuera de la fuente, la buena conexión y fusión hacían ver un cuadro perfecto.
El noveno cuadro fue el clásico, e indispensable, homenaje a San Martín. Nuevamente las imágenes de animación en la pantalla acompañaron de gran manera la marcha de los granaderos. Luego se hilvanaron varios cuadros pequeños de distintas regiones y culturas, para finalizar con el tango argentino y una imagen de Carlos Gardel.
El cuadro 10 fue quizás el más llamativo y que no quedó del todo claro. El momento juvenil se hizo presente a través de música "juvenil" y festiva. Fauna con "Hongo por hongo", Rafaella Carrá -no tan "juvenil"- con "Fiesta" y "Jijiji" de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota hacían saltar y agitar a todos los presentes que no dejaron pasar desapercibido este cuadro que resultó un tanto llamativo, aunque no por eso menos aplaudido.
La pandemia, por supuesto, también dijo presente. "Conozco la adversidad, estuve ahí. El día en que fue noche para siempre estuve ahí, cuando el reloj se detuvo, cuando los pasos del amigo no pasaron, cuando el tiempo giró fuera del tiempo. Cuando la poesía hizo silencio y las luces del teatro se apagaron. Estuve ahí", se escuchaba en off generando un clima de añoranza.
Acompañaba el momento la música de "Por qué cantamos" e imágenes de "ventanas con vecinos", algunos reconocidos y en modo homenaje como Gladys Ravalle, Jorge Sosa y Claudio Martínez. Estas imágenes también tenían similitud con la novedosa -y obligada- forma de comunicarnos que vivimos durante la pandemia que eran las reuniones por Zoom o diferentes plataformas de videollamadas.
Ahora sí llegaba el momento del punto final y sonaron el Himno de la alegría fusionado con Como la Cigarra para darle paso al malambo. Con banderas argentinas flamenando la fusión llevaba el malambo al Himno Nacional Argentino para finalizar con Canto a Mendoza y una ovación de pie.
Tiempo atrás pensar en 20 mil personas todas juntas era solo una utopía. Este sábado se hizo realidad, quizás en modo milagroso. La Vendimia volvió con todo: moderna, tecnológica, concreta y más viva que nunca. Sin dudas que fue un MIlagro del vino nuevo.


