Sergio Chávez contó en primera persona cómo un grupo de más de 30 "taxistas rápidos y furiosos" se largaron a la caza de un ladrón de remis por la ciudad, El Tropezón y Salto de las Rosas.
Todo se inició el miércoles a las 20.20 en San Juan 445 cuando Raúl Herrera se subió al remis Renault Logan 8-022 aprovechando que su conductor se bajó a comprar y dejó las llaves puestas. Comenzó a "pasear" por las calles del sector oeste de la ciudad, lo vio un taxista, otros se enteraron por la frecuencia radial, y empezaron un seguimiento para ver qué hacía, e informar a la Policía. Sergio se sumó en los puentes del barrio Unimev, donde Herrera circulaba a unos 40 o 50 km/h.
En Cardonato y Los Sauces se incorporaron algunos taxis más. "La idea era tratar de pasarlo para encerrarlo, pero no nos dejaba el bulevar; ahí ya iba acelerando. En 3 de Febrero nos interceptó el primer móvil de la Policía. En Pedro Vargas y Los Sauces (el ladrón) paró en el semáforo, pero no nos dio lugar para entrar porque había unos camiones por la otra mano. Salió del semáforo, dobló por Pedro Vargas y al pasar por Florida aceleró fuerte, por lo menos 100 km/h".
En calle Juan XXIII los perseguidores acordaron no dejar ingresar al remis a El Molino pero al llegar a la entrada del barrio había una camioneta policial que "lo choca en la puerta de atrás para tratar de desestabilizarlo, no lo consigue, el tipo sigue por El Molino y nosotros atrás".
Chávez recordó que "en El Tropezón uno de los compañeros quiso pasarlo, pero (el ladrón del auto) lo encerró y lo hizo hacer un trompo"
Contó que en el sector de Los Sifones habían atravesado dos semirremolques sobre la ruta 143 y "cuando el tipo llegó ahí y vio que no tenía para donde escapar, se largó solo a la banquina".
Los taxistas se bajaron enardecidos y "lo golpeamos, yo fui uno de los primeros que llegué al lugar. Actué con la impotencia de que me podría haber pasado a mí (por el robo)".
Luego "llegó la Policía, hizo un cerco, lo rodearon y nosotros pedíamos que no lo subieran al móvil. Queríamos hacer justicia por mano propia, pero tampoco sirve. Hubo un par de forcejeos con los policías, un par de manos que no se tendrían que haber tirado", reflexionó.
Los taxistas se calmaron cuando pudieron grabar unos segundos al ladrón desde la ventana del patrullero, video que se difundió por Facebook y los medios de comunicación.
¿Qué lo llevó a robar el remis?
Para Sergio es posible "que estuviera bajo los efectos de algo, me parece que vio la ocasión y la tomó"; pero "es seguro que estaba decidido a no entregar el auto, quedó más que claro".
Respecto a las críticas de la Policía hacia los taxistas por haber realizado una persecución masiva y a alta velocidad, Chávez opinó que "íbamos consciente de lo que hacíamos, tampoco me iba a arriesgar a matarme por salvar un auto sabiendo que es mi herramienta de laburo y que una familia nos está esperando".
Además consideró que "los móviles policiales llegaron porque nosotros les íbamos diciendo por radio por dónde iba (el ladrón)".
Reveló que "hemos optado hace tiempo en apoyarnos entre nosotros, porque estamos repartidos por la ciudad".
Recordó que hace dos semanas un hombre le pegó una piña en la nuca a un taxista mientras manejaba, "le podría haber desmayado o pasado cualquier cosa, también caímos nosotros y cuando llegó la Policía ya lo habíamos sacado al tipo y había 'cobrado'. No es que la Policía no quiera acudir, sino que nosotros somos 130, entre taxis y remises, y es más factible que esté más cerca uno de nosotros que un patrullero".