Los dos terremotos ocurridos este mes en México volvieron a recordarnos lo impredecible que son estos fenómenos geológicos y la necesidad de estar preparados para mitigar los daños y saber cómo actuar durante este tipo de eventos..
Vivimos en una zona sísmica donde tiembla permanentemente, sólo que no siempre lo percibimos. En 2017 el Instituto Nacional de Prevención Sísmica registró 13 sismos con epicentro en la zona sur de Mendoza (hasta el viernes 22), pero desde inicios de 2010 hubo un total de 211.
El 2015 y 2016 fueron los años con más cantidad de temblores en esta década, con 49 cada uno.
Pero en la práctica son aún más, debido a que el Inpres no publica en su sitio web los sismos menores a 2.5° en la escala de Richter, porque generalmente son imperceptibles en la superficie. Además hay que sumar los que tienen epicentro en otros lugares de la provincia, el país o en Chile y que se sienten en el Sur mendocino.
La cantidad es variable, lo que evidencia la imposibilidad de predecirlos. Hay años con uno a dos temblores por mes y en otros el promedio es de un evento por semana.
El Inpres realiza un monitoreo de 24 horas los 365 días con una red de 40 estaciones sismológicas en el país, una de ellas en San Rafael.