La vida de Romina Ortubia (18) no fue para nada fácil, nació prematura, lo que le provocó ceguera y una parálisis cerebral que la postró de por vida en una silla de ruedas. Sin padre presente, su mamá falleció hace una década y desde ese momento quedó al cuidado de su abuela Bernardina Domínguez (82).
Dueña de una muy linda sonrisa, Romina pasa los días junto a su abuela que es su único sostén familiar.
Ambas viven en una casa humilde en Lavalle al 400 de Cuadro Nacional. Allí, rodeada del afecto de su abuela y otros familiares que la visitan, Romina no quiere que lleguen las fiestas de fin de año.
Es que la pirotecnia es uno de sus grandes enemigos, ni los regalos de Papa Noel pudieron impedir la angustia y la desesperación que le generan el ruido de los petardos.
"Apenas los oye se acurruca y la tengo que abrazar porque se muere de miedo. Además el ruido le provoca dolores en la cabeza", dijo Bernardina.
"Todos los años me pasa lo mismo", argumentó Romina y agregó que "no puedo dormir, tiran petardos hasta en la ventana de mi cuarto".
Para Bernardina, "esto es una tradición y yo trato de no meterme porque la gente se enoja si les decís que molestan. Muchos son niños y ellos no entienden que ese ruido genera ese malestar".
Para combatir la intranquilidad, Romina toma unas pastillas que le regalaron, pero según ella "no me hacen nada" y su abuela no le quiere dar otras por temor a que le hagan daño a la salud".
"Sólo pido un poco de respeto porque la pirotecnia me hace doler la cabeza, me intranquiliza y me da mucho miedo", expresó con la joven con angustia, que para Año Nuevo espera que el mensaje llegue a oídos de los vecinos.
Solidaridad
El pedido a la comunidad se vio reflejado esta semana en un reportaje que se emitió por Canal 6 y que tuvo mucha repercusión.
Es que Romina pidió abiertamente una computadora adaptada que perdió hace unos años y que era su único pasatiempo. "Me la dieron en la escuela Giccolini pero se rompió hace tres años y nunca la pudo recuperar.
El pedido despertó la solidaridad de muchas personas que se comunicaron al canal. Una de ellas ofreció una computadora y otras ayudas que necesite Romina.
Ya hubo contactos con algunos familiares para acercar la computadora, sólo restaría adaptarle el sistema que se utiliza en la escuela Giccolini para que Romina la empiece a utilizar.
"Es la única herramienta que tiene Romina para distraerse", aseveró su abuela que desvive por la jovencita y añadió que "sin ella mi vida no es la misma, es lo más lindo que tengo".
Amor
La abuela Bernardina obtuvo legalmente la custodia de Romina. Se desvive por la jovencita que perdió de muy chica a su madre
Pirotecnia
Esta Navidad hubo menos petardos, reconoció Romina, pero eso no alcanzó para evitarle momentos de mucha angustia y desesperación.
Futuro
A la abuela de Romina le preocupa el futuro de su nieta. Ella cobra una pensión por discapacidad pero siempre va a necesitar la ayuda de un tercero para seguir adelante con su vida.



