La mejor de las noticias recibió Samira Valdez (7) cuando el martes los cirujanos plásticos que la atendieron en el hospital Shestakow le dieron el alta tras 87 días de estar internada por una descarga eléctrica que la dejó al borde de la muerte.
Es que la pequeña se dará el gran gusto de festejar en su casa su octavo cumpleaños junto a sus hermanos y sus padres que la acompañaron durante todo este tiempo en el que fue sometida a múltiples operaciones para reconstruir su cuerpito.
Samira sufrió una descarga eléctrica cuando, según la versión policial desmentida por su papá, jugaba con un barrilete y la tanza se enganchó en un cable de alta tensión.
La electricidad le atravesó el cuerpo y sólo un milagro y el trabajo del equipo de médicos del Schestakow lograron salvarle la vida.
La niña fue internada en la terapia intensiva pediátrica del hospital público. Fue sometida a innumerables intervenciones quirúrgicas en brazos, manitos, la pierna derecha, el tórax, los glúteos y ambos pies.
Se utilizó piel de su pierna izquierda para injertársela en el resto del cuerpo, en especial en la pierna derecha que fue la más afectada. "Por suerte le salvamos el pie porque corría riesgo de ser amputado", explicó el cirujano plástico Franco Rosso.
Fueron 87 días de sufrimiento para la familia de Samira. Su papá Isaac Valdez dejó de trabajar para acompañarla durante toda la estadía.
"La nena evolucionó bien a todas las operaciones a las que fue sometida y ahora empieza una etapa fundamental para su recuperación final", dijo el especialista.
Hace unos 10 días volvió a caminar e inició un tratamiento kinesiológico para recuperar la movilidad en la pierna derecha. Además, una o dos veces a la semana vuelve a curaciones y está bajo tratamiento psicológico.
"Si se cumple con el tratamiento estimado, en unos tres años no habrá secuelas que le compliquen la calidad de vida", informó el cirujano, y agregó que "primero le salvamos la vida, ahora sigue el tratamiento kinésico y psicológico y luego vamos a encarar lo estético".
La pequeña, que es alumna del segundo grado de la escuela "La Buena Madre", evolucionó muy bien y tuvo un despegue emocional cuando se enteró que podría pasar el cumpleaños en su casa.
"Nosotros le prometimos que antes del 29 de octubre, el día del festejo, iba a volver con su familia y por suerte lo pudimos cumplir", dijo el especialista, y añadió que "esto fue un trabajo en equipo con los médicos clínicos, psicólogos, kinesiólogos, terapistas, anestesistas del hospital que pusieron su esfuerzo para salvarle la vida a Samira".
Injertos
Se utilizó piel de la pierna izquierda de Samira para reconstruir la espalda, los glúteos y la pierna derecha, que fue la más afectada tras el accidente
Sin riesgos
Ya no existen riesgos de infección y Samira no está medicada, sin embargo por un tiempo deberá a ir al hospital para seguir con el tratamiento kinésico.
Solidaridad
Desconocidos, amigos y allegados a la familia colaboraron con dinero y mercadería para sostener a la familia debido a que el padre tuvo que dejar de trabajar para estar junto a ella.



