El juez Pablo Peñasco extendió la prisión preventiva a Jesús Navarro por haber intentado matar a golpes a su ex pareja Vanesa Aspitia el 7 de noviembre pasado y deberá esperar en la cárcel el juicio, que se calcula para los primeros meses del año próximo.
En la audiencia oral realizada este lunes a la mañana el magistrado hizo lugar al pedido del fiscal Mauricio Romano de mantener la acusación de "amenaza simple, desobediencia de una orden judicial en dos hechos independientes y homicidio en grado de tentativa doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género, todo en concurso real". También trabó un embargo de bienes al acusado por una suma de cien mil pesos.
En los fundamentos del veredicto, Peñasco consideró que Navarro tuvo intenciones de matar a Vanesa pero que no pudo consumarlo por los testigos que lograron detener el brutal ataque. "Gracias a la intervención de esas personas la víctima hoy está con vida, de lo contrario es muy probable que Navarro le hubiera quitado la vida".
Además, dijo que "si nos remontamos a las comunicaciones previas que el imputado tenía con la víctima, ya le anticipaba que la iba a matar, no es un hecho aislado (la golpiza), ya lo venía pensando y diciendo".
El juez también tuvo en cuenta la condena en suspenso que se le dictó en octubre a Navarro por haber agredido anteriormente a Aspitia, quien en esa ocasión lo y pidió que le dieran la libertad.
Por último remarcó la posibilidad de un riesgo de fuga y "el peligro que existe, primero para la víctima, y segundo para los testigos, porque si recupera la libertad está demostrado que no puede controlar sus impulsos".
El abogado José Lorenzo Durán, representante legal de Vanesa, estuvo de acuerdo con lo solicitado por el fiscal pero pidió que se le sume la alevosía como tercer agravante, ya que en una futura condena sumaría algunos años más de prisión.
El juez dejó constancia de la solicitud, ya que en esta instancia judicial sólo el fiscal puede solicitar la modificación de la acusación.
Por su parte, la abogada (defensora oficial) Daniela García planteó que se cambie la carátula por la figura de "lesiones gravísimas", lo que quedó descartado, y que se le beneficie con la prisión domiciliara a Navarro, quien durante la mayor parte de la audiencia se mantuvo con la cabeza gacha.
Esto último quedó para tratar en otra audiencia en caso que se autorice la misma, ya que primero se debe verificar el domicilio ofrecido para cumplir esa medida y la conformidad de las personas que viven allí, además de que se deberá dar vista al fiscal para que se pronuncie sobre el pedido.