Débora Carallol y Santiago Taverna se conocieron hace un año cuando el joven daba clases de kitesurf en El Nihuil. La atracción fue mutua y con el correr de los días se dieron cuenta que los dos compartían sueños aventureros, uno de ellos viajar por América en un motor home.
Todo empezó con alguna idea loca que con el tiempo se transformó en una obsesión. Comprar una Van, cargar la ropa y salir a recorrer el continente. Al principio nadie creyó en este sueño, pero ambos poco a poco lo fueron construyendo. Unos ahorros, la venta de algunos vehículos y elaborar sorrentinos fueron algunas de las alternativas que usaron para juntar el dinero.
Buscar la casilla rodante no fue fácil, vieron muchas pero los números no cerraban, hasta que por casualidad se toparon con una que estaba un poco abandonada y no lo dudaron. Cerraron el trato con su dueño y empezaron a acondicionarla. Con mucho esfuerzo y dedicación ellos mismos la dejaron en condiciones para viajar.
El 14 de octubre partieron hacia Brasil y desde ese día no paran, el objetivo es un viaje de tres años que incluye América del Norte. "Hasta Alaska, si la casilla no se rompe, no vamos a parar", dijo Débora en diálogo con UNO San Rafael.
La joven que se recibió de licenciada en comunicación social narró que "siempre dije que después de recibirme en la universidad me iba a ir de viaje un tiempo. Conocí a este chico, que también quería viajar y aquí estamos en Ilhabella, Brasil".
Hasta ahora no hubo problemas mecánicos y la idea es juntar dinero con las clases de kitesurf.
"Partimos camino a las Cataratas. Hace poco tiempo estamos en viaje. Llevamos recorridos 4 mil kilómetros y no tenemos un itinerario muy marcado", contó exultante.
Y agregó que "paramos en donde nos gusta y sobre todo en donde encontramos buenos spots para hacer kitesurf. De ahí el nombre de nuestro viaje 'Find your spot".
La pareja agradeció la ayuda de sus padres que fueron incondicionales en esta aventura. En cuanto a lo económico, Débora explicó que "por el momento tenemos un sponsor que nos ayuda económicamente según la cantidad de seguidores que vamos sumando en Instagram. También planeamos ir trabajando en el camino. Principalmente dando clases de kitesurf en la playa. Llevamos mucha ropa para vender, que fabricamos en San Rafael con la ayuda de la mamá de Santiago".
Conocer el mundo es la principal ambición de la pareja, que hasta ahora se encontró con personas que los apoyan y envidian su decisión. "Ojalá mucha más gente se anime a salir a conocer el mundo. Lo que se aprende en el camino no se aprende en ningún otro lado. Ni hablar si conseguís un compañero/a que comparta tu sueño", opinó Débora.
Y añadió que "recién estamos atravesando el primer país y no podemos creer la buena onda con que nos reciben en todos lados".
Lo cierto es que lo que empezó como una idea loca se transformó en una realidad. Juntos compartieron un sueño y gracias al esfuerzo lo empezaron a hacer realidad.
Ayuda
ara concretar el sueño vendieron de todo, pero la ayuda y comprensión de sus padres fue la herramienta fundamental para iniciar la travesía que ambos soñaron cuando se conocieron en El Nihuil.



