Cerró la ronda de testimonios en el juicio a Julieta Silva con la declaración de cuatro de los ocho testigos convocados para este jueves a la mañana. Los otros cuatro testimonios se incorporarán por escrito. Además el tribunal decidió realizar esta noche una inspección ocular en el lugar donde Genaro Fortunato fue atropellado.
Entre los testimonios que las partes desestimaron se encuentran Agostina Quiroga, la joven jugadora de hockey que tuvo un hijo del rugbier, y Pablo Tabanera, ex pareja de Julieta, cuyas comparecencias habían generado una gran expectativa mediática.
Las cuatro personas que alcanzaron a declarar estuvieron en Mona Bar en la noche del hecho pero en general no hicieron grandes aportes.
Carolina Quiroga, que conocía a Genaro, dijo que escuchó una discusión de la pareja; y Agustina Bergaglio, pareja de uno de los mellizos Maure, comentó que llegó al local a las 2 de la madrugada y se retiró a las 5, no vio nada y se enteró del entredicho de Fortunato con su novio por boca de éste, que se lo comentó después.
María Ángeles Gutiérrez, cajera del bar, tampoco vio nada relevante, aunque aportó que al irse a las 5.30 en su auto llovía y había niebla y por esto casi choca con un vehículo en la ruta.
Por último, María Linares fue al bar con Genaro y Julieta, dijo que presenció escenas de celos de él hacia ella y que intercedió con uno de los Maure para que el entredicho no pasara a mayores.
Por acuerdo de las partes y los jueces, los otros cuatro convocados (Quiroga, Tabanera, Diego Russo y Guido García Juri, estos dos amigos de la víctima) no hablaron en la audiencia y se decidió incorporar lo que declararon inicialmente en la etapa de instrucción de la causa.
Recorrida del lugar del hecho
El tribunal integrado por Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle decidió hacer este jueves a las 21.30 una inspección ocular en el lugar donde Julieta atropelló a Genaro, en calle El Chañaral, a metros de la ruta 143, frente al Mona Bar.
No será una reconstrucción del hecho, que se descartó la semana pasada, ni se llevará el auto Fiat Idea de Silva; sino una breve recorrida, que inicialmente se calcula en unos 15 minutos, para que los jueces, juntos los fiscales Fernando Guzzo y Andrea Rossi, el querellante Tíndaro Fernández y el defensor Alejandro Cazabán, observen la zona donde ocurrió la trágica secuencia.
Cazabán pidió tener en cuenta que en esa cuadra se cambiaron las luminarias y que la fábrica ubicada enfrente construyó un gran galpón que también modificó la iluminación que había el año pasado.
El juicio continuará este viernes con una nueva audiencia convocada a las 9.30 de la mañana para evaluar pruebas y fijar la fecha de los alegatos, que se desarrollarán la semana próxima.



