Con condiciones climáticas similares a las del 9 de septiembre de 2017 cuando Julieta Silva atropelló y mató a Genaro Fortunato, se realizó este jueves la inspección ocular en el lugar del hecho con la presencia de los jueces, los fiscales, los abogados de ambas partes, la familia de Genaro Fortunato y la imputada.
Los jueces recorrieron el lugar junto a las partes verificando la luminosidad de la zona y las circunstancias en que murió Genaro esa fatídica madrugada.
La sorpresa de la noche fue la presencia de Julieta Silva, de campera verde y con los anteojos puestos, caminó junto a su abogado y al retirarse saludó a sus familiares y unos amigos que se acercaron hasta el lugar.
Lo cierto es que la medida satisfizo al abogado de la familia Fortunato, Tíndaro Fernández, que elogió al tribunal por haberla dispuesto. El letrado dijo que "estos ayudará a descubrir la verdad de lo que sucedió ese día y seguramente formará parte de los alegatos".
Es que para Fernández no hubo dudas en relación a las condiciones de luminosidad que existen en el lugar donde estaba tirado Genaro cuando fue atropellado.
Reforzó esa teoría con lo que dijeron algunos peritos en relación a las luces bajas del vehículo que conducía Julieta y señaló que "en el lugar la luz es muy buena y según los peritos superior a la que tenemos cada uno en nuestras casas".
Lo cierto es que Fernández y los fiscales se fueron conformes. Fernando Guzzo reiteró que la fiscalía va por la hipótesis del homicidio simpe con dolo eventual y sólo se limitó a decir que "esta medida es complementaria".
Por su parte, Alejandro cazabán mantuvo el perfil bajo que tuvo durante todo el juicio. No quiso hacer declaraciones y señaló que "ya vamos a hablar en debido momento".
