Pocas veces se animó a hablar Karina Toledo (23), hija de Roxana que fue asesinada hace tres años, de la causa por abuso sexual agravado que mantiene con su padre en los Tribunales locales.
Es que por temor a alguna represalia, según dijo a UNO San Rafael y Canal 6, nunca quiso exponerse ante las cámaras, pero esta vez tomó la decisión y con valentía pidió el reportaje.
En la casa de su tía junto a su hermano contó que "fueron dos años, entre los 13 y los 15 que mi papá abusó de mí" y agregó que "me animé a denunciarlo a los 18 porque había amenazado con matar a mi mamá o mis hermanos".
La joven que se hizo cargo de sus hermanos luego de la violenta muerte de su mamá, señaló que "los hechos ocurrieron cuando me quedaba sola con él. Hubo manoseos y en una oportunidad acceso carnal".
La separación de sus padres ocurrió cuando ella tenía 16 años, un nuevo quiebre entre los hijos y el papá. Según Karina y su hermano Lucas, "fueron tan sólo tres veces las que estuvimos con él. En todos los encuentros hubo violencia verbal y no quisimos volver a verlo".
Más allá de todo esto que para los chicos marca el perfil de su papá, la causa por abuso sexual comenzó hace cinco años cuando Karina denunció los hechos en la Comisaría Octava.
Luego el expediente empezó a tramitarse en el juzgado de instrucción a cargo de Pablo Peñasco que imputó y procesó al padre de Karina. La defensa del hombre apeló la decisión con un recurso de nulidad ante la Cámara y ganó esa instancia, pero la querella contragolpeó y recusó a Peñasco y la causa pasó al juzgado de Gabriel Ravagnani.
En el medio hubo pericias en San Rafael y en la ciudad de Mendoza cuyos resultados están en la causa, que por ahora sólo contienen la acusación de Karina.
Según el abogado que representa los intereses de la joven Toledo, "está pendiente una audiencia con una psicóloga propuesta por la querella".
Lo cierto es que no hay definiciones en la causa y a Karina se le acabó la paciencia. Ella confesó que "ya no tengo nada que perder, lo importante se fue (por la muerte de su mamá).
En este escenario recordó que "cuando estaba en la escuela pedí ayuda, me fui a confesar y un sacerdote me contestó que yo había incitado a mi padre".
La respuesta produjo el enojo de la joven que en ese momento hasta sintió culpa de lo ocurrido.
"Mi relación con mi papá fue mala, ni siquiera uso su apellido. En las peleas que tenía con mi mamá yo me metía y él me insultaba para que me fuera", recordó con la mirada baja, y agregó que "me da vergüenza hablar de todo esto, no me animé a denunciarlo en su momento porque tenía miedo que le hiciera algo a mi mamá o a mis hermanos".
La causa es la 84458/13 caratulada "Abuso sexual agravado", confirmó el abogado de Karina y señaló que "se realizaron pericias con los médicos forenses, en el Schestakow e incluso en Mendoza. Estamos a la espera de que avance el juez y determine imputar o no nuevamente al papá de Karina para llegar a un debate final".
Otra pelea por la casa y el cobro del seguro de la ART
Los cuatro hermanos Toledo, dos de ellos menores que niegan usar el apellido de su padre, no pudieron cobrar la indemnización que les corresponde por el asesinato de su madre y que está cargo del seguro de la ART que tenía Roxana cuando trabajaba en la panadería Belén.
Es que según Karina y su abogado, "el padre se presentó en el expediente y exigió el 50% que le corresponde porque al momento del hecho no estaban divorciados".
Esta es otra de las batallas judiciales que mantienen los Toledo con su papá, que también estaría exigiendo la parte que le corresponde de la vivienda que habitaba la familia en la calle La Vendimia.
"No queremos vivir ahí porque está el hermano de mi papá que nos vigila siempre, por eso decidimos vivir con una tía. Mi papá tiene una restricción de acercamiento hacia nosotros", dijo la joven.
El tema de la casa en común cobró notoriedad un día después del asesinato de Roxana cuando el ex esposo viajó desde Malargüe y se metió de prepo en la vivienda con la intención de cambiar las cerraduras. Allí fue golpeado por familiares de Karina.
"No entendemos la posición de nuestro papá que nunca le pasó un peso a mi mamá y ahora quiere cobrar el seguro y hacerse dueño de la casa", concluyó Karina.
Más datos
Secuelas. Karina y Lucas mantienen con sus sueldos a sus otros dos hermanos. Uno de ellos tuvo problemas en el aprendizaje y por lo que sucedió con su mamá repitió en dos oportunidades.
Homenaje. El 16 de abril se cumplirán tres años del asesinato de Roxana Toledo y sus hijos evalúan pintar una estrella o colocar algún recuerdo en la avenida Alberdi donde ocurrió el violento asalto a la mujer, que murió de un balazo.