Inicio San Rafael
Recibieron siete años y ocho meses de prisión en un juicio abreviado. Admitieron su culpabilidad y señalaron a los otros dos acusados que serán juzgados más adelante. Los detalles.

Condenaron a dos de los autores del violento asalto al hijo de Ernesto Sanz

En un juicio abreviado la Segunda Cámara del Crimen condenó a siete años y ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo a Nahuel César Castro (19) y Javier Aníbal Barroso (21) por el violento asalto cometido el 7 de octubre del año pasado en la casa de Fernando Sanz, hijo del ex senador Ernesto Sanz.

El tribunal integrado por Jorge Yapur, Néstor Murcia y Ariel Hernández aceptó esta pena acordada entre el abogado defensor Leonardo Medaura y el fiscal Víctor Giambastiani luego de que los ahora condenados reconocieron haber participado del asalto, una condición necesaria para pedir esta modalidad de juzgamiento.

Además se tuvo en cuenta la actitud colaborativa en la investigación, ya que devolvieron parte de los elementos robados y señalaron a los otros dos acusados del hecho: Raúl Alan Juárez y Cristian David Oro, que tienen causa abierta y optaron por seguir apelando para intentar zafar de un futuro juicio.

Castro y Barroso, que desde sus detenciones estaban alojados en los calabozos de Investigaciones por cuestiones de seguridad, fueron derivados a la Cárcel aunque apartados de sus ex cómplices y bajo medidas de resguardos solicitadas por los jueces para evitar posibles represalias.

Las penas se cumplirán el 6 de junio de 2024, teniendo en cuenta que se les descuentan los seis meses que llevan presos.

Asalto resonante

Fernando Sanz fue asaltado junto a su esposa Dorotea Massa, entonces embarazada de seis meses, y el hijo de ambos, Teo, de sólo dos años, el 7 de octubre de 2016 después de las 3 de la madrugada en su casa de calle Mercado al 1400 del barrio Mira Viñas de Cuadro Benegas.

Mientras dormían, el matrimonio fue sorprendido en su dormitorio por un grupo de cuatro encapuchados que portaban armas de fuego, uno de ellos un revólver y los demás "tumberas", que habían ingresado por la ventana de la cocina, cuyas rejas rompieron.

Los asaltantes amenazaron a la pareja y la mantuvieron atemorizada mientras iban seleccionado y tomando distintos elementos que consideraban de valor y dinero en efectivo.

Las víctimas, que nunca pudieron salir de su cuarto, "durante los 30 a 40 minutos que duró el asalto no supieron nada de su pequeño hijo, que dormía en otra habitación" y "pese a que los atacantes prendieron luces y revolvieron todo a su alrededor, Teo no se despertó", según se detalla en la acusación de elevación a juicio.

Los ladrones se llevaron un televisor Led, varias camperas de distintos tipos, zapatillas, mochilas, anteojos de marca, dos celulares Iphone, 26.000 pesos y 4.900 dólares.

Castro y Barroso quedaron detenidos el mismo día y confesaron el hecho. Incluso Barroso reconoció haber portado el revólver calibre 32 secuestrado en la vivienda de Castro y dijo que los otros llevaban las armas de fabricación casera o tumberas. También admitió haber sacado el dinero de la caja fuerte de la casa de Sanz y que las zapatillas que llevaba al momento de ser detenido eran las sustraídas de allí.

Al día siguiente cayeron Juárez y Oro en allanamientos realizados en la Isla del Río Diamante, donde además se recuperaron parte de lo robado. La función de geolocalización de uno de los Iphone robados fue clave para llegar hasta ese lugar.

Al momento de su arresto Juárez estaba en libertad bajo fianza luego de haber estado preso un breve tiempo por asaltar en la noche del 22 de julio de 2016 en la Isla del Río Diamante a un chofer de un colectivo de Iselín, donde su rostro quedó filmado por las cámaras de seguridad del micro y cuya difusión de su imagen lo llevó a entregarse el 1 de agosto en la Comisaría 38.

 Embed      
 Embed