El padre Fernando Yáñez es un ícono en la comunidad de Monte Comán dónde tiene adeptos a su obra y otros que lo critican por sus métodos y prefieren que se vaya del distrito.
A partir de los audios que lo comprometen en la Justicia por casos de abusos sexuales contra menores e internados en el Hogar San Luis Gonzaga que el mismo edificó y creó junto a varios colaboradores, su presencia en el distrito sigue siendo materia de discusión entre los que lo aprecian y lo denostan.
Una visita al hogar que funciona a unas cuatro cuadras del centro de la ciudad mostró la devoción que tienen los que aún trabajan en ese lugar y los internos que se acercaron por su propia decisión.
Si bien no quisieron hablar de los casos de abuso y de la decisión del Obispo Eduardo María Taussig de pedirle al Vaticano su expulsión de la Iglesia, los ex operadores que hace 13 años que trabajan con él admitieron que su obra al frente del Hogar permitió el recupero de muchos chicos que pudieron terminar sus estudios y aprendieron un oficio.
Estos colaboradores, al menos tres de ellos, dijeron que "el audio fue armado para extorsionar al padre y que nunca vieron casos de abuso en el interior del Hogar". Asimismo admitieron que "el salario que perciben lo paga el padre Yáñez y que será la Justicia la que determine o no su culpabilidad".
En este contexto, Oscar, uno de ellos, señaló que "es un lástima que por problemas políticos se pueda perder todo lo que el cura construyó durante años" y agregó que "la obra empezó a caer cuando la DINAF se hizo cargo del establecimiento".
"En el pasado se han contenido no menos de 80 menores con problemas de adicciones y familias disgregadas", mencionó y agregó que "ahora solo quedan 7 y un menor que fue retirado la semana pasada por las autoridades de la DINAF junto con la Policía".
Tanto los internos como los empleados del sacerdote sostuvieron que "con este inconveniente judicial que atraviesa Yáñez será muy difícil que le vuelvan a otorgar la custodia de menores".
En el centro de la ciudad, muchos opinaron fuera de micrófono sobre todo quienes están en contra del sacerdote. Una mujer dijo que "tengo chicos y no me gusta que en este lugar funcione un hogar con adolescentes que tienen antecedentes por delito".
Es que el predio donde funciona el hogar no tiene seguridad alguna y en varias ocasiones muchos de los internos se han fugado. En ese sentido, Diego, uno de los operadores, así se hacen llamar los coordinadores que trabajan en el hogar, admitió que "hubo fugas, pero cuando esto ocurrió nosotros salimos a buscarlos y los recuperamos".
Lo cierto es que los que están a favor de la obra de Yáñez no tienen miedo en hablar salvo que se les pregunte sobre los casos de abusos. Muchos lo consideran un segundo papá y otros necesitan de la paga para seguir viviendo.
Los casos más llamativos se dan en el hogar de ancianos que el sacerdote fundó y en el que trabajan varios ex internos. Son 13 familias las que viven del salario que el cura paga religiosamente.
Los que están en contra, en cambio no se animan a hablar con el periodismo, por lo bajo consideran que "los métodos del padre no son buenos para los chicos y que un hogar de semejantes características atenta contra la seguridad del distrito".
Por el San Luis Gonzaga pasaron conocidos delincuentes como "El Pañalín" que ahora está preso por homicidio o el "Cara Cortada" que fue miembro de la banda de "La Jaqui". Todos convivieron con el padre Yañez y según sus colaboradores "tuvieron algunos problemitas en la convivencia pero se fueron adaptando a las reglas que imponía Yáñez".
El miedo a perder el sustento es quizás el mayor temor que existe en ambos hogares. También hay otros temores, sobre todo entre los adultos que siguen internados y que no tienen familia, salvo uno de ellos que es visitado casi todos los fines de semana.
"Si se va el padre y cierra este lugar, estoy en el horno", admitió un puntano que llegó hace un par de meses y reveló que " no tengo nada en este mundo más que este refugio que me ofreció el sacerdote".
En este escenario, Yañez visitó este martes los Tribunales e hizo una denuncia contra la DINAF en la Fiscalía de Instrucción. La misma estaría relacionada con el operativo que se hizo la semana pasada para retirar a un menor que estaba alojado en el Hogar San Luis Gonzaga.
La vida en el Hogar sigue siendo la misma, los pocos jóvenes que quedan estudian y aprenden un oficio. "Acá se los contiene, se les da de comer y se les inculcan valores para que se puedan integrar a la sociedad", dijo Oscar.
