El Cañón del Diamante es una zona con mucho potencial económico que se busca aprovechar para alcanzar un desarrollo similar o mayor al de Valle Grande.
Para ello se planean dos grandes obras: la reconstrucción de la ruta provincial 150 por su interior para generar un nuevo circuito turístico y la represa y central hidroeléctrica El Baqueano.
Ambas iniciativas tuvieron cierto impulso en la última década y media, pero hubo idas y vueltas que las terminaron frenando y ahora se espera una fuerte decisión política que las impulsen definitivamente.
Los proyectos están relacionados y se retroalimentan. Por un lado la construcción del camino por el interior del cañón apunta a desarrollarlo turísticamente, es decir que se instalen hoteles, cabañas y otros tipos de alojamientos, además de diversos servicios.
También permitirá acceder al lugar donde se planea construir el dique. Y una vez terminada la presa, servirá para llegar al futuro embalse que surgirá en el lugar.
A su vez, este nuevo lago artificial potenciará aún más el turismo en el cañón y la instalación de infraestructura y servicios turísticos.
Todo esto generará empleos y crecimiento económico en el departamento.
La ruta
Durante el gobierno de Julio Cobos se había gestionado un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para reconstruir el trazado original de la Ruta Provincial 150, desde la Villa 25 hasta Agua del Toro, en el marco del plan "Mendoza Productiva", un programa provincial destinado a recuperar caminos de zonas industriales, ganaderas y turísticas.
Pero en 2005, por un planteo de las cámaras de Comercio y de Turismo de San Rafael, y otros referentes, se propuso al BID utilizar ese dinero para hacer un camino por el interior del Cañón del Diamante.
La propuesta se había denominado "Vinculación vial entre los embalses El Tigre, Los Reyunos y Agua del Toro", fue aceptada por el banco y se dieron algunos pasos, pero faltó empuje para continuarlo.
En setiembre de 2008 se estuvo en condiciones de llamar a licitación para elaborar el anteproyecto oficial con los detalles técnicos, costos y estudio de impacto ambiental; pero eso se cayó.
En 2012 se volvió a la carga, hubo ciertos movimientos y pedidos, pero sin éxito. Luego, en 2014 se planeaba licitar un trabajo de consultoría pero tampoco se concretó.
Hay dos alternativas de ruta: la primera opción desde Los Reyunos hasta Agua del Toro, pero ésta resulta más costosa y complicada por el terreno sumamente difícil de la mitad para arriba del cañón.
La segunda opción es construir la ruta por el cañón hasta la zona de Agua de la Mora (donde se proyecta construir la presa El Baqueano) y de ahí retomar el trazado actual hasta Agua del Toro. Esta se considera la más viable de realizar por su menor costo y complejidad.
El represa
El Baqueano fue un proyecto que iba a completar el sistema Diamante (Agua del Toro, Los Reyunos y El Tigre, que entraron en servicio en 1982, 1984 y 1989, respectivamente).
En ese marco, en 1983 la Jefatura de Estudios y Proyectos Zona Cuyo de la ex Agua y Energía realizó un estudio para avanzar con esa iniciativa, pero no se siguió avanzando.
En 2015 se quiso retomar con un llamado a licitación del Ministerio de Planificación Federal de la Nación para hacer los estudios del dique y central hidroeléctrica.
Se presentaron interesados en realizar ese trabajo de consultoría que iba a dejar toda la documentación y los planos terminados.
Con el cambio de gobierno provincial y nacional se decidió barajar y dar de nuevo.
Y en ese marco, a mediados de este año la Empresa Mendocina de Energía SA (EMESA) firmó un acuerdo con Emprendimientos Energéticos Binacionales SA (EBISA), una empresa del Estado Nacional, para que revise los proyectos energéticos pendientes en Mendoza y poder avanzar con ellos, entre ellos el de El Baqueano
El subsecretario de Energía de la provincia, Emilio Guiñazú dijo en julio pasado a UNO San Rafael que EBISA revisó los términos de la contratación para ver si eran correctos y aseguró que se reactivará el proceso licitatorio del año pasado para definir la consultora ganadora, pero que la intención es que la obra "sea ejecutada posteriormente a la de Portezuelo del Viento".
La represa de El Baqueano se proyecta en la zona del Cañón del Diamante conocida como "Agua de la Mora", donde existe un profundo valle fluvial en forma de "V" apto para embalsar el agua. Y más abajo, para aprovechar el desnivel, se hará la central hidroeléctrica que aportará al sistema nacional para satisfacer la creciente demanda de energía.
