Un grupo de unos 25 productores ya está dando los primeros pasos con vistas a asociarse para producir azafrán en San Rafael.
En la semana, el Gobierno provincial les confirmó que habrá un fondo de $2 millones para la compra de los insumos básicos e iniciar la siembra de este cultivo, conocido como “oro rojo” por su elevado precio.
El puntapié inicial se dio en la Cámara de Comercio, donde se reunieron con el subsecretario de Agroindustria, Cristian Correa, quien confirmó la disponibilidad de un fondo para esta prueba piloto. Serían entre 25 y 30 las familias de pequeños y medianos productores los que participarán, obteniendo un crédito de unos $70.000 por familia a través de Mendoza Fiduciaria. El crédito es con cuatro años de devolución y uno de gracia.
El primer paso que debe dar este primer grupo experimental es asociarse en la figura de cooperativa o similar, para lo cual recibirán asistencia de la Dirección de Promoción y Capacitación de Cooperativas.
El objetivo primero de este grupo será vender la producción a las empresas de fernet, bebida que tiene como insumo al azafrán y que actualmente importa casi todo.
Juan Carlos Camargo, productor y director de la Específica de Agricultura de la Cámara, señaló que “es algo muy importante, estamos llegando a feliz término en un proyecto que le presentamos al ministerio allá por octubre del año pasado. Fue gestar una plantación de azafrán porque las características del terreno y la poca agua que necesita cierran para San Rafael, aparte de estar 4 o 5 productores haciéndolo en un cambio rural de INTA”.
“Oro rojo” le dicen, y el mote no requiere explicación cuando se conoce el precio. Actualmente en el mercado argentino el kilo se paga entre U$S2.000 y 3.000. En el 2010 en España, uno de los principales productores mundiales junto con Irán, India y Marruecos, el precio del kilo alcanzó los 3.000 euros.
“Vimos que es –añadió Camargo– una alternativa muy buena para que sea paralelo a otras producciones, que sea una ayuda para el pequeño y mediano productor. Es un producto que la demanda está totalmente insatisfecha en la Argentina, el fernet lo utiliza y lo está importando todo. Cuando hablamos con la gente del fernet les gustó la idea; si tenés la venta, tenés la posibilidad de que se produzca y se venda”.
Uno de los impulsores de la iniciativa es un italiano que lleva dos años viviendo en San Rafael, Francesco Gitti, señaló Camargo. El insumo principal a comprar con el crédito será el bulbo o crocus.
Para la concreción de la ayuda y también para tener más posibilidades de éxito el Gobierno exige el asociativismo. En plena producción una hectárea puede llegar a producir entre 10 y 15 kilos de azafrán.
Cristian Correa, subsecretario de Agroindustria, expresó que “habíamos acordado un cronograma de trabajo para la conformación de un grupo asociativo que va iniciar este emprendimiento que pensamos que puede ser interesante, lo tomamos como prueba piloto. Puede ser un proyecto que genere trabajo e interesante para ampliar la matriz productiva”.
Correa insistió en que si cada familia actúa por separado el éxito es difícil, por lo que resaltó el beneficio de asociarse.
Sus características
El azafrán es una especia derivada de los estigmas secos de la flor de Crocus sativus, una especie del género crocus dentro la familia iridaceae.
El azafrán se caracteriza por su sabor amargo y su aroma; éstos provienen de sus componentes químicos picrocrocin y safranal. También contiene un tinte de tipo carotenoide que da a la comida un color amarillo dorado. Esto hace del azafrán un componente apreciado en muchos platos en todo el mundo.
En España se utiliza como componente indispensable de las paellas, también se usa en la realización de arroces, carnes y mariscos.
El azafrán tiene también aplicaciones en medicina. Alcanza precios elevados porque su cultivo, recolección y manipulación son muy delicados. Por su alto valor económico se ha denominado oro rojo.
Se necesitan 250.000 flores de azafrán para lograr un kilogramo de azafrán puro.
La siembra se hace en febrero, la cosecha de las flores en abril y mayo y la recolección de los cormos en setiembre u octubre.
