El inicio de clases también será un dolor de cabeza para los padres, que deberán enfrentar un notable incremento en los precios para la compra de los guardapolvos, en el caso de la escuela pública, y de los uniformes para los establecimientos privados.
Es que según el titular de la Tienda Arco, ubicada en Avellaneda y Coronel Suárez, "hubo un aumento del 40% en guardapolvos respecto al año 2016".
Para empezar el jardín de infantes o la escuela primaria cada padre deberá desembolsar por lo menos $210 en un guardapolvo y unos $35 si le quiere comprar un par de medias. El precio aumentará en función del talle, y la cifra se puede elevar hasta los $350 para los alumnos de sexto o séptimo grado.
Un equipo deportivo, sin zapatillas, para un niño que tendrá educación física no baja de los $500, entre la campera, el pantalón y un par de medias.
En el caso de las escuelas privadas la ecuación es sensiblemente superior y adquirir un uniforme puede costar, en la tienda mencionada, unos $1.000 entre pantalón, camisa blanca y un par de medias.
La misma compra pero a un fabricante de ropa que tiene contrato exclusivo con alguno de los colegios privados del medio, ascenderá a los $1.200, sin tener en cuenta los zapatos. Si al combo se le quiere agregar un pullover, el comprador deberá desembolsar unos $500 más.
En lo deportivo, la cifra es similar y un buzo completo más remera y medias costará no menos de $1.300.
Pocas ventas
A la suba de precios hay que sumarle la preocupación del comerciante que atiende muchas consultas pero no hay compras.
El complicado escenario tiene diversas causas, la primera es el incremento de los precios como consecuencia de la inflación. La segunda está relacionada con las deudas que tiene la gente en tarjeta de crédito y la tercera es el "efecto Chile" porque muchos cruzan la Cordillera de los Andes para ahorrarse muchos pesos.



