Las recientes clausuras de dos pancherías y los controles que se hicieron en los carritos "pancheros" ubicados en la vía pública iniciaron una campaña en el que se pretende inspeccionar todos los locales gastronómicos de la ciudad.
Es así que este viernes hubo una reunión en el auditorio de Tribunales donde asistieron entre 60 y 70 comerciantes vinculados con el rubro gastronómico. La cita fue convocada por el Juez de Faltas Oscar De Diego, que estuvo acompañado por los responsables del área de Bromatología del Municipio.
El mensaje fue claro: "tienen 20 días para poner en orden los negocios y cumplir con dos artículos del Código Alimentario Argentino". La mira está puesta en el aseo que deben tener los locales y la vestimenta de los empleados que manipulan y elaboran los alimentos.
Durante el encuentro, Manuel Ruiz, encargado temporario del área de Bromatología, en ausencia de su titular Lucía Roberts, dio una charla acerca de las condiciones de higiene y vestimenta normadas en los artículos 18 y 20 del Código Alimentario. Además, a cada uno de los comerciantes se le entregó una pequeña guía para que la aplique en sus respectivos comercios.
En este escenario, el juez señaló a UNO San Rafael que "no queremos salir a clausurar negocios sin antes avisarles qué vamos a inspeccionar" y agregó que "no apuntamos a que se queden sin trabajo, sólo que cumplan con las normas de acuerdo a ley vigente".
Esta reunión se vino planeando desde que el juez junto a los inspectores municipales y personal de Contraventores controló y clausuró diversos carritos pancheros que no cumplían con las normas vigentes en el Código Alimentario Argentino.
"Es justo que si clausuramos a los carritos también inspeccionemos a los locales fijos" y añadió que "los dueños tienen 20 días para poner en orden sus negocios, de lo contrario se van a clausurar hasta que hagan las modificaciones que les exigimos".
La idea es que las clausuras sean preventivas como en el caso de las dos pancherías que se cerraron hace un par de semanas y, tras unos días, se volvieron a abrir.
El dueño del comercio deberá demostrar que cumple con las normas de higiene y que la vestimenta que se use sea la adecuada según el Código. Es decir que quien sirve o manipule alimentos deberá usar guantes, gorro y barbijo.
Durante el encuentro se plantearon más temas, entre ellos los relacionados con los vendedores ambulantes de alimentos.
En ese sentido, De Diego reconoció que "es un tema que también vamos a abordar para que la ley sea justa para todos, pero ahora el objetivo es ordenar y controlar todos los locales fijos".
El juez estimó que "al encuentro no fueron todos los dueños de bares, restoranes, pizzerías u otros locales de venta de comida, por eso sería interesante que el resto se acerque a Bromatología y retire las pautas que exige el Código para el aseo y la vestimenta que tienen que usar sus empleados".
También aclaró que "no se van a labrar multas pero se van a clausurar los locales hasta que el propietario demuestre que hizo las modificaciones que le estamos exigiendo".
La semana pasada reabrieron las dos pancherías que se clausuraron, una en la segunda cuadra de avenida San Martín y la segunda en la esquina de Coronel Suárez y Avellaneda frente a la terminal vieja.
Normas que se van a controlar en inspecciones
El juez Oscar de Diego afirmó que se va a exigir el cumplimiento de los artículos 18 y 20 del Código Alimentario Argentino.
El primero norma acerca del aseo, la iluminación y la ventilación del establecimiento. El artículo tiene 15 subartículos y describe las condiciones que debe poseer el local para poder funcionar y no contaminar los alimentos que en el lugar se elaboran.
El artículo 22 se refiere a la higiene que deberá tener el personal que trabaje en los locales, sobre todos en los cuidados personales para manipular los alimentos. En ese sentido los dueños tienen la obligación de proveerle al empleado todas las condiciones de higiene exigidas por el artículo,
En los controles a los carritos pancheros, los inspectores evaluaron las condiciones de higiene del personal y del carrito. Los que fueron clausurados, al menos unos 10, no cumplían con la normativa, salvo uno que fue retirado porque ocupaba el espacio público en una dársena de estacionamiento en Sarmiento y 9 de Julio.



