La detección precoz de un posible infarto es fundamental para evitar la muerte del paciente que se acerca con dolor de tórax a cualquier centro de salud u hospital del sur de la provincia.
En ese marco, desde el 2017 se trabaja en un nuevo programa del Ministerio de Salud de la provincia denominado "Red de Infartos" que busca acelerar los tiempos para atender a los pacientes.
En esta etapa, previo al lanzamiento que sería en abril, se están capacitando enfermeros, cardiólogos, médicos de familia y otros profesionales para estabilizar al paciente, medicarlo y trasladarlo adecuadamente a un centro con mayor complejidad que puede ser el hospital Schestakow, o el Español en caso de que se necesitara la unidad de hemodinamia que el nosocomio público no posee.
El delegado del Ministerio de Salud en la zona sur, Abel Freidemberg, destacó que "esta nueva red permitirá detectar a tiempo un posible infarto y acelerar los tiempos para su tratamiento".
Se trata de un programa que exige equipamiento en los centros de salud (muchos ya poseen electrocardiógrafos y cardio desfibriladores), capacitación continua en los agentes sanitarios y coordinación en los traslados.
La idea es que si se acerca un paciente con dolor agudo de tórax a un centro de salud se le efectúe un electrocardiograma y una foto del resultado se pase por Whatsapp a la unidad de cardiología del Schestakow. Allí se analizará el contenido y, de ser necesario, se activará la red para el traslado inmediato del paciente.
Esto, según Freidemberg, "se replicará en todo el sur mendocino" y agregó que "acortar tiempos en estas patologías puede ayudar a salvar vidas".
En el armado del protocolo trabajaron especialistas cardiólogos y la Sociedad de Cardiología del Atuel, que agrupa todos estos profesionales.
La clave para que la red funcione será no sobrepasar las dos horas desde que el paciente ingrese al centro de salud hasta que sea atendido en hospital de mayor complejidad. En ese sentido, "el mejor tratamiento no podrá aportar los beneficios buscados", dijo Freidemberg, y explicó que "para cumplir la meta debemos coordinar bien los traslados con el apoyo del Servicio de Emergencias".
Gratuito
El servicio que aportará la red será totalmente gratuito para quienes no tengan cobertura de obra social, aunque el paciente sea atendido en un hospital privado.
Estadística
El 90% de los pacientes que padecen infartos tienen entre 43 y 59 años y la mayoría son hombres. El 15% de los internados con problemas cardiovasculares murieron durante la internación y sólo el 35% tenía una cobertura por obra social.



