Algunos cristales o piedras preciosas nos ayudan a mantenernos enfocados y con buena energía, mientras que otros cumplen funciones más espirituales y motivadoras.
En esta ocasión te diremos cuáles son los cristales que debes tener en tu escritorio o zona de trabajo si quieres comenzar a ser más productivo/a en tu rutina diaria.
¿Qué cristales debes tener en tu escritorio de trabajo para ser más productivo?
Los cristales que te ayudarán a ser más productivo/a en el trabajo son:
- Amatista: reduce la ansiedad, te ayuda a definir límites sanos (sobre todo con jefes y compañeros de trabajo), e intensifica el sentido del control.
- Citrino: esta piedra promueve la alegría y la confianza. Además energiza y promueve la creatividad.
- Cornalina: esta piedra o cristal promueve la comunicación acertiva y sin agresión. Además brinda confianza.
- Pirita: este cristal es como un talismán para el crecimiento y para la prosperidad económica.
- Cuarzo ahumado: este cristal te envolverá en un aura protector, ya que va limpiando la energía negativa que se va acumulando en la zona del trabajo.
- Venturina: refuerza las cualidades de liderazgo, y además te ayudará a tomar decisiones. Promueve la empatía.
¿Cómo limpiar y purificar los cristales?
Debes saber que los cristales y las piedras preciosas pueden perder sus propiedades energéticas, y es por ello que debemos recargar su energía. A continuación te explicaremos cuáles son los métodos posibles para que recargues la energía de tus cristales.
Agua
- Tienes que lavar los cristales bajo el grifo de agua corriente. Déjalos reposar en agua con sal o sumérgelos en un arroyo, manantial o río. También puedes dejarlos bajo la lluvia.
Humo de incienso
- Este método consiste en pasarles humo de sahumerio de Palo Santo, Lavanda, sándalo o cedro
- Enciende el incienso y pasa el humo varias veces alrededor de los cristales
Luz solar o luna
- También puedes dejar tus cristales y piedras preciosas bajo la luz del sol un par de horas
- Coloca tus cristales en un vaso con agua marina y dejarlo por 24 horas para que absorba la luz del sol y de la luna




