Una mujer adulta, con problemas de motricidad, llamó a una remisería y pidió un móvil para trasladarse a un determinado punto de la ciudad de Paraná. Grande fue su sorpresa cuando, al querer abordar el automóvil, vio que el chofer tenía los pantalones bajados y se le veían parte de las nalgas.
El hecho ocurrió este miércoles en Paraná.
La pasajera advirtió además que el hombre, que promediaba los 50 años, no coordinaba y estaba "alcoholizado"o "drogado", según las palabras de la denunciante.
Sin vacilar sacó su teléfono y le tomó una fotografía que, más tarde, envió a #UNOEnLaCalle.
La mujer no abordó el vehículo y llamó a la remisería para quejarse. Siguiendo su relato, desde la empresa le contestaron que "era el único móvil que tenían disponible en ese momento".


