Exempleados del Hotel Alvear de Paraná, despedidos el último día de mayo cuando el establecimiento cerró sorpresivamente sus puertas, acudieron a la Defensoría del Pueblo de Paraná en busca de acompañamiento y apoyo ante la difícil situación por la que transitan.
El defensor del Pueblo, Luis Garay, escuchó a la docena de trabajadores asistentes al encuentro, quienes explicaron cómo sucedieron los hechos y en qué situación se encuentran ahora: sin trabajo, con graves problemas económicos y, según consideraron, ante un desentendimiento rayano en el abandono y el fraude por parte de los empresarios responsables de la fuente laboral.
Al respecto, Garay informó que el alcance de la institución es limitado, abarcando esencialmente cuestiones atinentes a incumplimientos del Estado, pero aclaró que acompaña y visibiliza distintas situaciones de índole social que conllevan desprotección y vulneración de derechos en la ciudad. Propuso brindar acompañamiento en la facilitación del diálogo entre las partes y en las gestiones en las que la Defensoría pueda colaborar. También planteó la voluntad de poder tomar contacto con los abogados que representan a los trabajadores, y con las entidades gremiales y áreas de Trabajo del Estado.


