Todo está en plena ebullición. Los integrantes de la Asamblea por el Derecho a la Cultura terminan de convocar una reunión extraordinaria para las 19 de este martes, en la plaza del bombero, porque quieren tener una respuesta concreta al ciclo de recitales que lanzó la Municipalidad de Paraná.
Este ciclo que se realizará en diferentes lugares de la ciudad llegó como respuesta al reclamo de los artistas a la inacción de los funcionarios municipales.
Lo llamativo es que el primer recital se realizará en el Centro Cultural Juan L. Ortiz que, hasta la semana pasada, tenía serios problemas en su sala principal.
El segundo se concretará en el anfiteatro de San Agustín, al aire libre y el tercero en el Gloria Montoya que luego del incendio entró en una etapa de reparaciones.
A esta altura del año Sumar Arte Paraná suena como una respuesta espasmódica a las demandas que presentó la Asamblea.
La marcha de los artistas, el 9 de febrero a la Municipalidad de Paraná, será un punto de inflexión en donde quedarán las posturas bien marcadas.
UNO pudo saber que en la Asamblea instarán a los músicos, en este caso, a que desestimen la propuesta económica que habría lanzado Cultura para las bandas que toquen en las fechas de febrero.
La Municipalidad, por su parte, debería abandonar las mañas de la vieja política.
¿Es mucho pedir que en vez de salir a romper una organización de base, la escuche y genere proyectos a partir de las necesidades?
Mientras que tardan en aparecer las respuestas, pasa el verano y las bandas se las arreglan para seguir creando en las salas de ensayos.
Proyectando grabar discos y esperando tener la posibilidad de actuar en espacios dignos.



