Bernardet Jiménez, joven ingeniera catalana y gerente del proyecto de Jan de Null recibió a UNO

Los belgas terminan de dragar y se licitará el resto del río Uruguay

La joven catalana, ingeniera y gerente de Proyecto de la empresa Jan De Null, Bernardet Jiménez, brindó detalles de la marcha de los trabajos de profundización que se están haciendo en dos pasos duros del río Uruguay. Acompañó a UNO en una visita guiada por la imponente draga belga Kaerius que se encuentra en este momento finalizando su trabajo en el paso Casa Blanca, frente a la uruguaya ciudad de Paysandú.

"Empezamos en paso Montaña el 9 de diciembre y estuvimos allí tres semanas para terminarlo, no fue un trabajo fácil pues nos encontramos con suelo rocoso, con un gran poder abrasivo que nos causó mucho desgaste en los dientes del cortador, pero una vez que cogimos el ritmo ya anduvimos con normalidad", remarcó la española que tiene a su cargo toda la organización de las operaciones que se llevan adelante en esta parte del río.

"A partir del 1° de enero hemos llegado a Casa Blanca, comenzamos al norte, pero nos encontramos con material muy denso, una arcilla muy dura, guijarros muy abrasivos que nos causaron un desgaste mucho peor que el de Montaña, por lo que decidimos trasladarnos y comenzar a dragar desde el sur, allí pudimos avanzar mucho más rápido con una arcilla muy densa, pero que pudimos cortar más fácil. Finalmente retomamos el norte aprovechando que teníamos que hacer el bunkering (abastecimiento de combustible) y aquí nos quedamos".

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Finalización de los trabajos

Según las estimaciones de la responsable de las operaciones de Jan De Null, esta semana terminarán con el trabajo en este paso, dando por concluida las tareas para las que fueron contratados.

La profundización de los pasos Montaña y Casa Blanca quedará lista en menos de dos meses, un tiempo que llama la atención en esta región acostumbrados a esperar años sin resultados reales a través de las operaciones del Estado Nacional por medio de las vetustas dragas de la Dirección Nacional de Vías Navegables.

El delegado argentino en CARU, el uruguayense Jorge Satto, se mostró satisfecho por la velocidad del trabajo realizado. "Esta es la forma de trabajar, era lo que esperábamos y por eso se adoptó esta decisión hacia una solución definitiva en el calado del río Uruguay, seguiremos avanzando hacia una reactivación plena de toda la región, hay mucho potencial y no se puede seguir perdiendo más tiempo, la reactivación portuaria está esperando y hay que brindarle todas las condiciones", señaló.

En este sentido cabe recordar que la empresa Jan De Null fue la ganadora de un llamado a licitación internacional hecho por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) para el dragado de estos dos pasos duros y por la que cobrará 12 millones de dólares. Durante el acto de adjudicación realizado hace unos tres meses, el presidente de la delegación argentina, Mauro Vazón, adelantó además que se rescindiría el convenio con la Dirección Nacional de Vías Navegables, encargada hasta entonces del dragado del río, por los magros resultados obtenidos luego de años de labor.

Efectivamente dicho convenio fue dado de baja, y ahora se espera un nuevo llamado a licitación para dragar el resto del canal de navegación, en este caso ya no será necesaria una draga como la Kaerius, sino equipos de succión, del tipo de la Santa Fe del Estado nacional que pasó cinco años en el puerto de Concepción del Uruguay, la mayor parte del tiempo con los motores rotos o con problemas que le habrían impedido hacer su trabajo.

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Cómo draga

El sistema de trabajo en este tipo de draga demanda las más moderna tecnología en conjunto con un equipo de enorme potencia y personal altamente capacitado. La draga Kaerius tiene su parte trasera literalmente clavada en el fondo del río Uruguay a través de uno de los dos enormes cilindros metálicos que parecen chimeneas, pero que en realidad descienden hasta enterrarse en el lecho. A partir de ese eje la cabeza cortadora, en su extremo delantero, pendula de izquierda a derecha rompiendo el fondo y aspirando los desechos que son traslados a través de cañerías a cientos de metros en lugares previamente definidos para ese volcado.

"Es un trabajo previamente definido por software que demanda la intervención de un operador que a través de joysticks y comandos digitales está enviando órdenes de forma constante al cortador, desde aquí se regula la velocidad y la potencia de corte, como el grado de avance que debemos hacer a medida que terminamos", señala en perfecto español Jeroen Bakker, un joven holandés capitán de la nave, y amable guía durante la recorrida por la draga.

Uno de los problemas más serios que debió afrontar la Kaerius durante su trabajo en esta parte del mundo ha sido el rápido deterioro de los dientes de la cabeza cortadora, los cuales sufrieron un desgaste mayor al previsto por lo abrasivo del lecho del río. En la cubierta de la draga se pueden observar dos cabezales más, uno de ellos rodeado de mecánicos y soldadores haciendo un intensivo trabajo de reparación.

"La draga cuenta con una tripulación de dos turnos, por lo que trabaja 24 horas todos los días, hay gente de todas las nacionalidades, y parte del equipo de mantenimiento y reparaciones pertenece a la misma draga, adonde vaya está el mismo equipo, otros dependen del proyecto y del lugar donde esté ubicado el nuevo trabajo", señala Bernardet, que como todo el equipo de trabajo está alojada en la ciudad de Paysandú, y viaja todos los días en una lancha hasta la draga.

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El holandés errante

Jeroen Bakker tiene 39 años, es holandés y es el capitán de la draga Kaerius. Llama la atención por la fluidez de su castellano, por momentos hasta con ciertos giros tan argentinos que obligan a repreguntar si en realidad es de Amsterdam. Se ríe y confirma su origen en los Países Bajos, agrega que estudió la carrera de Dragado en el Colegio Marítimo de Rotterdam, pero sigue sin convencer que haya aprendido tan bien el idioma.

Antes de venir hasta esta parte del mundo participó de operaciones de dragado en el Canal de Suez, en Rusia, los Emiratos Árabes, y otros destinos tan distantes como exóticos. La narración de su trabajo lo apasiona, se nota y el pequeño auditorio lo disfruta.

No hizo falta mucho tiempo para develar el misterio de su agilidad idiomática. Fue parte del equipo de trabajo que construyó el enlace vial Victoria-Rosario, y fue en aquella ciudad entrerriana que encontró a la que hoy es madre de sus tres hijos. El holandés errante echó raíces en esta parte del continente, y cuenta que viajan en familia cada vez que pueden para visitar a los abuelos. Hoy, aprovechando las vacaciones de verano de los chicos, la familia está viviendo en Paysandú, una posibilidad de estar juntos mientras el padre trabaja, algo raro en una profesión que depara sorpresas con cada destino.

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Draga belga. Las tareas se habían iniciado el 9 de diciembre. Se invirtieron 12 millones de dólares.
Draga belga. Las tareas se habían iniciado el 9 de diciembre. Se invirtieron 12 millones de dólares.
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Recorrida. Técnicos explicaron la metodología de trabajo empleada durante dos meses.
Recorrida. Técnicos explicaron la metodología de trabajo empleada durante dos meses.