Ulpiano Suarez visitó Suavipack, la única fábrica del país que funciona dentro de un complejo penitenciario. El intendente de la Ciudad recorrió la planta instalada en el Complejo Penitenciario Almafuerte I, donde conoció un modelo productivo que promueve el trabajo, la capacitación y la reinserción social de personas privadas de libertad.
Ulpiano Suarez ponderó el trabajo de los presos en la fábrica de la cárcel Almafuerte I
La Ciudad de Mendoza es uno de los principales clientes de la producción y el intendente Ulpiano Suarez subrayó el valor de la reinserción laboral
Los productos son utilizados en distintas dependencias municipales. El jefe comunal pudo observar de cerca una experiencia que combina producción, capacitación y oportunidades de reinserción social para personas privadas de libertad.
Ulpiano Suarez estuvo acompañado por la secretaria de Desarrollo Económico y Turismo, Yamila Meljim; autoridades del Servicio Penitenciario de Mendoza y Geo Riveros, responsable de Suavipack. Juntos recorrieron las líneas de producción y dialogaron sobre el impacto que tiene en la generación de empleo y formación laboral este modelo de articulación entre el sector público y el privado.
Una experiencia única en Argentina
Suavipack constituye una experiencia pionera en la Argentina, al ser la única fábrica del país instalada y en funcionamiento dentro de un establecimiento penitenciario.
En la planta se elaboran papel higiénico, toallitas descartables y servilletas, combinando la actividad industrial con la capacitación laboral y la formación de hábitos de trabajo que favorecen los procesos de reinserción social.
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza se convirtió en uno de los clientes más importantes de Suavipack, incorporando sus productos para el funcionamiento de las distintas dependencias municipales, pero principalmente "acompañando este modelo que promueve el desarrollo económico con impacto social", destacaron desde la comuna.
La planta cuenta con 4 líneas continuas de producción, en donde más de 25 personas privadas de libertad trabajan en la fábrica, que prevé ampliar la capacidad productiva mediante la inversión e incorporación de nuevas maquinarias.
Además del trabajo diario, estas personas acceden a capacitaciones y formación certificada, adquiriendo conocimientos técnicos y hábitos laborales que tiendan a mejorar sus posibilidades de inserción una vez recuperada la libertad.
Desde el Servicio Penitenciario de Mendoza señalaron que "estas iniciativas contribuyen significativamente a los procesos de resocialización y a la disminución de la reincidencia. La educación, el trabajo y las demás acciones de tratamiento brindan herramientas concretas para la construcción de un proyecto de vida en el medio libre".
Actualmente, Mendoza cuenta con más de 7.500 personas privadas de libertad, de las cuales aproximadamente 2.000 participan en programas de capacitación y 238 trabajan en empresas privadas instaladas en establecimientos penitenciarios.




