Análisis y opinión

Se le complicó a Lula y se abren las conjeturas: qué pasa si Bolsonaro es presidente

Atención: son los oficialismos quienes vienen perdiendo las elecciones, una tras otra

El mundo pendiente de la elección de Brasil, que se definirá en segunda vuelta en 20 días. Si bien el resultado final sigue abierto, las expectativas están enfocando hacia Flávio Bolsonaro presidente. Son apenas algo menos de dos puntitos lo que lo posicionó por encima de Lula, pero está a casi tres de la mitad de los votos.

Los mercados vaticinan un triunfo del hijo de Jair, el ex presidente preso por su intento de golpe de Estado y están celebrando anticipadamente, lo mismo que en el ámbito argentino. Javier Milei lo gritó como un gol en la cara de sus adversarios, como si fuera el autor de la jugada y de la definición.

Donald Trump, que ha jugado fuerte en las elecciones en Brasil como lo hizo en el caso argentino el año pasado, suma este éxito en primera vuelta a todas las que viene consiguiendo la derecha en la región.

Atención con el dato, porque visto desde otra perspectiva, son los oficialismos quienes vienen perdiendo las elecciones, una tras otra.

En las últimas horas Lula desafió a Bolsonaro a sostener un debate público.

En las últimas horas Lula desafió a Bolsonaro a sostener un debate público.

La pregunta que responden los analistas argentinos tiene que ver con las implicancias para nuestro país, con uno u otro escenario. En primer término habría que señalar que las diferencias políticas de Milei con Lula no han afectado estructuralmente las relaciones comerciales ni los vínculos culturales. Tampoco el presidente de Brasil es un socialista a la vieja usanza que vaya en contra de la ortodoxia económica. Incluso ha logrado ensamblar sus políticas con el establisment, a pesar de su orientación en favor de los más desprotegidos.

Lula mantiene la inflación controlada y un fuerte respaldo de las reservas del Banco Central. El PBI está creciendo este año en el orden de 2%, pero el déficit fiscal se ha convertido en el talón de Aquiles de la administración. La mayoría reclama por las altas tasas de interés y el impacto en el endeudamiento personal. La brecha entre la macro y la micro también pasa factura, para que el gobierno libertario ponga las barbas en remojo. Son temas que ha sabido capitalizar Bolsonaro y sus promesas de encarar políticas férreas para revertir los altos niveles de criminalidad le han sumado un buen caudal de adhesiones.

Brasil mantiene relaciones comerciales fluidas con el mundo y, en el marco del BRICS, ha estrechado fuertes lazos con China. Argentina, por su lado, está pendiente de lo que pueda pasar con el nivel de actividad económica de su socio y del tipo de cambio. La brasildependencia alcanza de manera particular a los productos mendocinos, cuyas exportaciones están orientadas mayormente al gigante del Mercosur, y los turistas brasileños nutren habitualmente la plaza local.

Todos pendientes de la segunda vuelta que se librará el 25 de octubre, pero sabiendo que con la reelección de Lula o la ratificación de Bolsonaro, Argentina no puede eludir sus deberes en materia de competitividad para hacer más fructífera la relación comercial entre ambos países, que tienen sus destinos unidos, independientemente del color político.

En pocas palabras

  • Elección en Brasil: la contienda presidencial se definirá en segunda vuelta, con Flávio Bolsonaro superando ligeramente a Lula Da Silva.
  • Mercados y políticos: los mercados celebran la posible victoria de Bolsonaro, mientras Javier Milei y Donald Trump ven un éxito para la derecha regional.
  • Implicancias para Argentina: la relación comercial y política con Brasil se mantiene, pero Argentina debe enfocarse en su competitividad económica sin importar el resultado.
Resumen generado por Thinkindot AI

Temas relacionados: