El ministro de Gobierno, Lisandro Nieri, se presentó en la mañana de este martes en la Legislatura para "aclarar dudas y avanzar" con la obra de la planta de de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) que se haría con un préstamo del BID. Para tomar ese crédito el oficialismo necesita contar con la aprobación de dos tercios de cada cámara y es ahí donde entra la negociación con el PJ. La urgencia está en que para no perder el préstamo debería estar firmado antes del 9 de diciembre.
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"Lo que hay que entender es que si continuamos dilatando esta aprobación estamos en riesgo de que se pierda este préstamo y quedarnos sin esa obra clave, no sólo por lo que significa en cuanto al cuidado del medio ambiente, sino porque supone una enorme fuente de trabajo como obra pública. Ahora se termina el polo judicial y nosotros pretendemos darle continuidad a esa mano de obra para que no quede ociosa", remarcó el ministro de Cornejo, a minutos de reunirse con diputados de la comisión de Hacienda.
Para la planta del Girsu el futuro gobierno recibiría 25 millones de dólares, de los cuales destinaría 5 millones al tratamiento de residuos en el Valle de Uco, de ahí que los tres intendentes de esa zona, incluido el peronista tunuyanino Martín Aveiro firmaran en julio pasado un pedido para que se avanzara con esa obra.
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El proyecto del GIRSU tiene un financiamiento que el BID le otorgó a la Nación, a la cual le puso como último plazo de utilización el 9 de diciembre, fecha a la que habría que llegar no sólo con la aprobación de la Legislatura, sino cumplimentar otros tantos plazos administrativos.
Además del GIRSU, el Gobierno también pretende dinamizar la doble vía que unirá San Martín con Rivadavia y Junín y el acueducto de La Paz. La aprobación de todas ellas quedó frenada en medio del calendario electoral, aunque en principio hubo un acuerdo para tratarlas después de las elecciones provinciales.
"El mismo intendente electo de La Paz, Fernando Urbieta (PJ) ha dicho que está interesado en que se haga el acueducto, pero sin embargo hay legisladores de su partido que siguen insistiendo en que tienen dudas sobre las obras", resaltó Nieri en tono de queja.
Esa doble postura que parece haber dentro del PJ, es justamente lo que incomoda hoy al Gobierno, porque -dicen- no encuentran interlocutores con los cuales consensuar el avance de estas obras. Eso los obliga a mantener el diálogo con el sector del kirchnerismo por un lado y con el de los intendentes por el otro.




